La Terminal Puerto Rosario (TPR) inició la descarga de 12 barcazas tipo Jumbo que serán incorporadas a una flota destinada al transporte de mineral de hierro y manganeso por la Hidrovía Paraguay-Paraná. La operación, que movilizó 4.400 toneladas e incluyó el corte de las embarcaciones a cargo de la firma rosarina Naval Martins, se concretó en plazos muy satisfactorios y refuerza la candidatura argentina para captar un programa que prevé la llegada de 400 barcazas para el transporte de mineral de hierro y remolcadores entre 2025 y 2028.

Las barcazas pertenecen a la empresa LHG Mining y serán utilizadas para trasladar minerales desde Corumbá, en Brasil, hasta zonas de transbordo en Uruguay, donde la carga será transferida a buques oceánicos con destino final a China.

Según informaron desde la Provincia, la descarga se realiza durante las 24 horas y requiere la participación de más de 100 trabajadores por jornada entre personal portuario, naval y logístico.

El responsable del proyecto, Pablo Zengarini, explicó que la incorporación de las embarcaciones forma parte de un plan de renovación y expansión de la flota de la empresa, que contempla sumar 400 barcazas tipo Jumbo y remolcadores en los próximos tres años.

El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, recorrió la terminal junto a otras autoridades provinciales y destacó el impacto que este tipo de operaciones tiene sobre la actividad portuaria y el empleo.

La Provincia señaló que esta operatoria se enmarca en una estrategia para fortalecer el sistema portuario santafesino, que incluye proyectos de reactivación de otras terminales, el desarrollo de la Zona Franca Santafesina y la integración de la infraestructura portuaria con la red vial y ferroviaria.
 

Una maniobra compleja

Antes de que cada embarcación pueda operar de manera independiente, es necesario realizar el corte de las soldaduras que las mantienen unidas, una tarea de precisión que exige personal altamente calificado.

Ese trabajo estuvo a cargo de Naval Martins, empresa rosarina de servicios marítimos y offshore, cuyos equipos ejecutaron las tareas de corte sin contratiempos y dentro del cronograma previsto.

Fuentes vinculadas a la operación destacaron que el resultado superó las expectativas: pese a tratarse de la primera experiencia de este tipo en el puerto, los tiempos de la maniobra fueron muy aceptables y todo se desarrolló según lo planificado. También subrayaron el compromiso de todos los equipos involucrados —terminal, agencias, operadores navales y personal técnico—, que dedicaron un enorme esfuerzo a capacitarse y prepararse para hacer posible esta primera descarga, y remarcaron la repercusión positiva que la operación generó en Rosario, un punto a favor para todas las partes que participaron del desafío.

El clima entre los protagonistas, según trascendió, fue de agradecimiento mutuo y de expectativa por repetir la experiencia en el corto plazo.

Tres generaciones al servicio de la industria naval

La firma encargada del corte de las barcazas tiene una larga trayectoria en el sector. Naval Martins es una empresa con tres generaciones de experiencia desde 1960, dedicada a servicios marítimos y offshore, con servicios integrales navales en todos los puertos argentinos y en la vía navegable troncal.

Con base en Rosario, la compañía funciona como una extensión operativa local de armadores y operadores internacionales, coordinando asistencia técnica y todo tipo de intervenciones.