Boca afronta este jueves una de las pruebas más importantes de su semestre cuando visite a O'Higgins de Chile por el partido de vuelta de los playoffs de la Copa Sudamericana. En el estadio El Teniente de Rancagua, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena buscará hacer valer el triunfo por 1 a 0 conseguido en la ida para meterse entre los 16 mejores del torneo.
El conjunto xeneize llegará con una mínima ventaja gracias al gol de Miguel Merentiel en la Bombonera, un resultado que le permite depender de sí mismo para avanzar de ronda. Con un empate le alcanzará para clasificar, mientras que una derrota por un gol llevará la definición a los penales. Si pierde por dos o más tantos, el boleto a octavos quedará en manos del conjunto chileno.
Del otro lado estará un O'Higgins que buscará hacerse fuerte ante su gente y dar uno de los golpes de la competencia. El equipo de Rancagua sabe que está obligado a salir a buscar el partido desde el inicio, aunque sin descuidarse frente a un Boca que intentará aprovechar los espacios para lastimar de contraataque.
En la previa, el entrenador xeneize apostaría por una formación con la base de los futbolistas que consiguieron la ventaja en el primer encuentro, confiando en la experiencia de sus referentes para manejar un partido que promete intensidad y un clima de presión en territorio chileno. Del lado local, O'Higgins repetirá gran parte del equipo titular con el objetivo de revertir una serie que permanece abierta.
El encuentro cuenta con el arbitraje del colombiano Wilmar Roldán y será seguido con atención por los equipos que ya esperan rival en los octavos de final de la Copa Sudamericana. Para Boca, la clasificación significaría dar un paso importante en el plano internacional y sostener la ilusión de pelear por un título que se convirtió en uno de los grandes objetivos de la temporada.



