Newell's realizó este jueves el tradicional banderazo previo al clásico rosarino de este domingo contra Rosario Central en el estadio Marcelo Bielsa. Los hinchas leprosos acudieron al Coloso sin que la lluvia repentina o la tormenta eléctrica generara algún impedimento. En medio de un presente difícil, renovaron el vínculo tras la asunción del nuevo DT, Frank Darío Kudelka, quien hizo su presentación oficial durante el mediodía

El banderazo leproso comenzó a las 19, las puertas del estadio se abrieron una hora antes y se realizó con total tranquilidad, en el marco de un operativo de seguridad ante posibles conflictos.

 El plantel se mostró ante la gente en el Coloso (Alan Monzón/Rosario3).
. El plantel se mostró ante la gente en el Coloso (Alan Monzón/Rosario3).

En la previa del banderazo, Frank Darío Kudelka, se refirió a la fidelidad de la gente: “Que el hincha se exprese tal cual siente porque es su patrimonio. Hoy nosotros no les estamos dando alegrías. Hay que aceptar cómo se expresa el hincha. Los necesitamos. Ellos son la parte genuina, son los que laten el corazón de la institución”.

Y agregó: “Tenemos que estar a la altura del sentimiento, entenderlo y aceptarlo. Van a apoyar su bandera. Si tienen que decirnos algo porque no estamos haciendo bien las cosas, tenemos que aceptarlo con la cabeza alta y se nos tiene que meter en la piel para el domingo”. 

Respecto de lo que podía pasar en el banderazo, indicó: "Tenemos que ir a aceptar lo que la gente nos diga pero levantando la cabeza, mirándolos fijo y entendiendo el sentimiento que tienen porque es el que nos va a transmitir lo que tenemos que hacer".

 Kudelka y su cuerpo técnico presente en el banderazo (Alan Monzó/Rosario3).
. Kudelka y su cuerpo técnico presente en el banderazo (Alan Monzó/Rosario3).

La nueva dirigencia, que heredó una situación económica asfixiante, enfrenta su primera gran crisis de legitimidad debido al rendimiento deportivo del primer equipo.

El descontento de los hinchas radica en la conformación de un plantel que no ha dado respuestas; la falta de resultados inmediatos tras la salida de la gestión de Ignacio Astore; y la presión de jugar el clásico de local con un equipo golpeado anímicamente que este miércoles por la noche sumó una nueva derrota ante Estudiantes.

El banderazo de esta tarde fue un termómetro de cuánto apoyo —o paciencia— hay sobre la actual conducción.