La Finalissima entre Argentina y España todavía no tiene sede y a esta altura, con el Mundial cada vez más cerca, es una incógnita si se va a jugar o no. Pero antes de que la pelota empiece a rodar entre el campeón de América y el de Europa, hubo cruces picantes entre ambas federaciones.
La sede elegida era Qatar, pero ante el conflicto en Medio Oriente, se descartó esa posibilidad, al menos por el momento. Entonces, los españoles deslizaron que se podría jugar en el Santiago Bernabéu, la casa del Real Madrid. Rápido de reflejos, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, expresó su deseo de que “se juegue en el Monumental”.
El máximo dirigente del fútbol argentino realizó dicha afirmación luego de su indagatoria en Comodoro Py en la causa por presunta evasión. “Nos vamos a poner a trabajar porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y nosotros queremos que se juegue en el Monumental”, aseguró Tapia.
Esto se debe a que en las últimas horas la Real Federación Española de Fútbol había postulado al Santiago Bernabéu como sede para dicho enfrentamiento, por la incertidumbre de que se lleve a cabo en el Estadio Mítico de Lusail de Qatar por la guerra en Medio Oriente.
La Finalissima, que se disputará el 27 de marzo, enfrentará a los vigentes campeones de América y de Europa, que además son dos de los grandes candidatos a pelear por el título en el Mundial 2026 de Estados Unidos, Canadá y México.



