La Antorcha pasó por Reconquista como símbolo de los Juegos Suramericanos 2026 que se avecinan en la provincia, con Rosario, Santa Fe y Rafaela como sedes a partir del 12 de septiembre, pero también como excusa para visibilizar historias de esfuerzo y superación. Entre ellas sobresale la de Marisol Tozzi, atleta amateur que en 2006 sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) y que años más tarde encontró en el deporte una forma de reconstruirse hasta convertirse en doble campeona sudamericana máster.

Cuando recibió la antorcha, Tozzi sintió que ese reconocimiento resumía gran parte del camino recorrido. “Ser parte de este momento es un gran orgullo y me siento muy reconocida en toda mi trayectoria”, expresó. Para ella, la llama representó mucho más que un acto protocolar: fue una nueva confirmación de que el esfuerzo, la pasión y la constancia pueden transformar una adversidad en una oportunidad.

“Todo es posible: esfuerzo, pasión y constancia es el camino para llegar a cumplir los sueños”, afirmó, dejando un mensaje dirigido a quienes hoy atraviesan dificultades o buscan animarse a perseguir sus objetivos.

Marisol Tozzi con las medallas y su entrenador José María Villagra, tras el éxito en el XVII Campeonato Sudamericano Máster de Atletismo de Chile
Marisol Tozzi con las medallas y su entrenador José María Villagra, tras el éxito en el XVII Campeonato Sudamericano Máster de Atletismo de Chile

Hubo un hecho que marcó profundamente la vida de la deportista: un ACV sufrido en 2006 que requirió una intervención en el hospital Cullen de Santa Fe. “De un día para otro volví a nacer; festejo mi cumpleaños el día que nací y también el día que sobreviví”, contó en una entrevista con RTS. Tras un año de tratamiento, retomó la actividad física y volvió a correr a los dos meses del nacimiento de su hija.

Nueve años después, en 2025, la atleta reconquistense obtuvo el primer lugar en 1.500 metros en pista en el XVII Campeonato Sudamericano Máster de Atletismo de Chile, con una marca de 5:08:90, superando a sus compatriotas Rosana Martínez y Romina Torres que completaron el podio. Unos días después, obtuvo también la medalla de oro en los 5.000 metros pista.

La historia de Tozzi fue una de las cuatro que acompañaron el recorrido de la antorcha por la ciudad. Junto a ella estuvieron Marcos Raffin, integrante de Los Topos y de la selección argentina de básquet para sordos; Julio Nóbile, lanzador de martillo que cumplió el sueño de portar una antorcha después de años imaginándolo; y Daniela Agretti, ciclista, docente y entrenadora que próximamente conducirá a la selección argentina de ciclismo en los Juegos.

Una llama que representa mucho más
 

Para Marcos Raffin, jugador de Los Topos e integrante de la selección argentina de básquet para sordos, llevar la antorcha fue una experiencia que trascendió lo personal.

“Para mí la antorcha significa muchísimo más que una llama. Es llevar un mensaje, una historia, un sueño y también representar a muchas personas que quizás mucho tiempo no tuvieron las mismas oportunidades”, expresó.

Su historia está atravesada por el deporte adaptado, pero también por la perseverancia. Por eso, cuando tuvo la antorcha en sus manos, pensó en todos los que alguna vez tuvieron que superar obstáculos para poder cumplir sus sueños.

Raffin integra la selección argentina de básquet para sordos.
Raffin integra la selección argentina de básquet para sordos.

“Uno muchas veces trabaja, entrena, lucha, viaja, se cae y vuelve a levantarse. Y de repente llega un momento como este que vos decís: ‘Valió la pena’”, contó.

Y agregó una reflexión que resume buena parte del significado que tuvo para él ese momento: “No la llevo solamente yo, sino que la llevan todos los deportistas que alguna vez soñaron también y todos los que tuvieron obstáculos y siguieron adelante”.

A quienes recién comienzan les dejó un mensaje claro: “Que no dejen de soñar porque los sueños son posibles”.

El sueño que esperó durante años

Hay sueños que necesitan tiempo. Julio Nóbile, lanzador de martillo oriundo de La Vanguardia, lo sabe. Durante años observó a quienes llevaban una antorcha y se preguntó qué se sentiría estar en ese lugar. En Reconquista, finalmente pudo vivirlo.

“Hoy, después de muchos años de haberlo soñado y tener la oportunidad de hacerlo, es algo muy lindo”, recordó. Pero en ese momento no pensó solamente en él. Sintió que también llevaba consigo a su familia, a sus amigos, a sus entrenadores y a todos los deportistas del norte santafesino.

“Uno no siempre lleva la antorcha por uno mismo, sino también lo hace para toda una comunidad”, afirmó.

Julio Nóbile, lanzador de martillo oriundo de La Vanguardia. 
Julio Nóbile, lanzador de martillo oriundo de La Vanguardia. 

Nóbile también puso la mirada en lo que viene y en las nuevas generaciones. Para él, que los Juegos se desarrollen en Santa Fe permitirá que muchos chicos se acerquen a disciplinas que quizás todavía no conocen y encuentren una motivación para comenzar.

Además, destacó el valor de la infraestructura que quedará después de la competencia, ya que permitirá contar con espacios y elementos que los deportistas de la provincia podrán aprovechar en futuros entrenamientos y competencias.

A quienes ya están transitando ese camino les pidió disfrutar cada competencia, valorar el recorrido desde las primeras experiencias locales y, sobre todo, ser responsables y pacientes. “Ponerle ganas y ser paciente, que todo llega para quien sabe esperar”, sostuvo.

Representar a la provincia desde otro lugar

Para Daniela Agretti, ciclista de Flor de Oro, el recorrido tuvo además un significado especial. La antorcha llegó como reconocimiento a una trayectoria construida como atleta, docente y entrenadora.

“Es un orgullo muy grande”, expresó. Para ella, llevarla significa esfuerzo, constancia y valores que busca transmitir desde cada uno de sus roles. Los Juegos también la encontrarán cumpliendo un nuevo rol: será entrenadora de la selección argentina de ciclismo. Y hacerlo en su propia provincia le da un significado todavía mayor.

“Llevar a la selección argentina de ciclismo en mi propia provincia es un honor, el honor más grande de mi carrera”, sostuvo. A los jóvenes que persiguen sus propios objetivos les habló desde la experiencia. Sabe que el camino deportivo no siempre es sencillo y que las dificultades forman parte del aprendizaje.

“Por más que haya piedras en el camino hay que seguir, levantar y seguir”, afirmó. Y dejó otra definición que sintetiza su mirada: “El éxito se busca día a día levantándose, haciendo lo que uno le gusta, lo que uno le apasiona”.

Cuatro historias diferentes, un mismo fuego y un mensaje que trasciende cualquier competencia: los sueños se construyen caminando, superando obstáculos y sin dejar de creer. Y cuando esa llama pasa de mano en mano, también lleva consigo la esperanza de quienes todavía están esperando cumplir los suyos.