Rosario Central disfruta su momento y sus hinchas deben ingeniárselas para que el recibimiento sea cada vez mejor, ante un equipo que tiene una racha fenomenal respecto de su clásico rival. Este sábado, el Canalla volvió al Gigante tras su visita al Coloso (en el medio el paro) y las ganas de festejar quedaron en suspenso por 13 días.

     

Por eso, en la previa del partido ante Banfield desplegaron toda su artillería. El cielo rosarino se tiñó de azul y amarillo y el humo quedó suspendido un buen rato ante la ausencia del viento en la noche rosarina. 
 

     

Los hinchas volvieron al Gigante, tras el clásico. Pasaron 13 días y en el medio un fin de semana sin fútbol. De todos modos, la alegría no mermó por el paso del tiempo.