La final entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero por la Supercopa Internacional 2026 terminó de manera escandalosa y con incidentes. Todo terminó de explotar cuando el Canalla convirtió el 3-1 que sentenció el partido.

En lo que era el último córner del encuentro, todos los jugadores de Estudiantes estaban el área, incluido el arquero Fernando Muslera. Luego de un rechazo, la pelota le quedó en los pies a Julián Fernández que, de tres dedos, anotó el 3-1 final. 

     
     

Tras el gol, se desató el escándalo dentro del campo de juego. Los jugadores de Estudiantes fueron directamente a buscar a los de Central, luego del festejo de gol. Hubo golpes de puño por parte de los dos equipos que luego se trasladaron al túnel del Estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. 

     

Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, ingresó junto a Agustín Alayes, mánager, a increpar al árbitro Darío Herrera: “Todo esto es tu culpa”, se lo escuchó decir. En ese mismo momento, el entrenador Alexander Medina retiró al equipo del campo de juego mientras la terna arbitral daba por terminado el cotejo.

Una vez que se calmaron los ánimos, Verón habló con los medios sobre los incidentes. “Hay que ver quién lo llevó a que el final sea así. En un partido hay condimentos y circunstancias que pueden llevar a que se termine de esta manera, sin quitarle mérito a Central que tiene un buen equipo”, respondió el presidente de Estudiantes.

Y siguió, con ironía: “Hubo algo más en el medio que lleva el partido a este lugar. Hay que tragar saliva y seguir. Lo felicité a Herrera, dirigió muy bien”.

“A los jugadores los felicité, es difícil jugar en este contexto porque estás condicionado, pensando en otras cosas en vez de jugar y todo se desvirtúa”, concluyó la Brujita.