El presente de Edgardo Bauza conmueve al mundo del fútbol. A los 68 años, el histórico entrenador de Rosario Central atraviesa una etapa delicada de salud mientras permanece radicado en Quito, alejado por completo de la vida pública y bajo el cuidado permanente de su familia.
El “Patón” enfrenta el avance de una demencia frontotemporal que afectó progresivamente su memoria y su capacidad de comunicación. En este contexto, su esposa Maritza Gallardo y su hijo menor cumplen un rol importantísimo, acompañándolo en un entorno íntimo donde la prioridad es su bienestar y tranquilidad.
A pesar de su estado, el reconocimiento a su trayectoria permanece intacto, especialmente en Ecuador, donde dejó una huella imborrable. En 2025, Liga de Quito inauguró en Pomasqui un Centro de Alto Rendimiento que lleva su nombre, en homenaje a quien condujo al club a la gloria continental.
Si bien Bauza no trabaja desde 2021, su figura sigue presente en actos conmemorativos de la institución “alba”, así como en producciones audiovisuales que repasan su vida, como el documental “La cima de la vida”, impulsado por la Fundación TASE (Trascender con amor, servicio y excelencia), dedicada al cuidado de personas con Alzheimer en Ecuador.
Su legado deportivo lo ubica en un lugar de privilegio: fue el único entrenador en consagrarse en la Copa Libertadores con un equipo ecuatoriano, además de haber logrado ese mismo título con San Lorenzo, al que le dio la primera Libertadores de su historia. También condujo a la “U” a disputar una final mundial frente al Manchester United de Cristiano Ronaldo.
Hoy, lejos de los bancos de suplentes y los flashes, Bauza sigue siendo una figura respetada y querida, cuyo legado trasciende generaciones y fronteras.
Edgardo "El Patón" Bauza, uno de los entrenadores de fútbol más destacados de las últimas décadas, a día de hoy, permanece radicado en la ciudad de Quito, donde afronta el avance de una demencia frontotemporal que ha afectado progresivamente su memoria y capacidades comunicativas. El exentrenador de 68 años vive retirado de toda exposición mediática, bajo el cuidado incondicional de su esposa Maritza Gallardo y su hijo menor, en un entorno familiar enfocado en brindarle tranquilidad y afecto.
A pesar de su condición, el legado del "Patón" se mantiene más vigente que nunca en Ecuador, tras ser homenajeado el año pasado con la inauguración del Centro de Alto Rendimiento de Liga de Quito que lleva su nombre en Pomasqui. Aunque ya no ejerce funciones profesionales desde 2021, su presencia física en actos conmemorativos de la institución "alba" y la difusión de documentales sobre su vida actual como "La cima de la vida" de la Fundación TASE reafirman el respeto eterno que el fútbol nacional e internacional guarda por el único técnico capaz de conquistar la Copa Libertadores con un club del Ecuador, además de haber conquistado la primera Copa Libertadores de la historia del club San Lorenzo de Argentina y haber llevado a LDU a medirse en una final del mundo con el Manchester United de Cristiano Ronaldo.



