A un mes del Mundial 2026 Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA promueve medidas para asegurar el éxito deportivo y económico. En ese contexto, se ubican decisiones recientes que enmendaron reglas disciplinarias y de comercialización. Dado el constante avance de la industria del “fútbol-espectáculo”, a la hora de convocar a más de 6 mil millones de fans/consumidores globales, todas las acciones se tiñen de pragmatismo puro.

La meta para escalar, es conciliar el gran atractivo de esta competencia con los nuevos canales comunicacionales y modelos de negocios, en busca de redimensionar su valor cada cuatro años. Bajo estas consignas, se tiende a aumentar la oferta y estimular una mayor demanda. Este proceso incluye la incorporación de nuevas tecnologías aplicables al juego.

“La FIFA recibió 500 millones de solicitudes de entradas antes de que salieran al mercado las de este año, en comparación con los menos de 50 millones para los Mundiales de 2018 y 2022”, informó su presidente, Gianni Infantino en un panel de la Conferencia Global del Instituto Milken en Beverly Hills.

La semana pasada salieron a la venta tickets para la final del 19 de julio, a disputarse en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. Los precios oscilan entre u$s 9263 y u$s 64.822. “Tenemos que observar el mercado. Estamos en el mercado donde el entretenimiento es el más desarrollado del mundo. Por eso tenemos que aplicar precios de mercado“, apuntó Infantino.

En tanto, según informa El Cronista, en el Mercado de Reventa/Intercambio de la FIFA, las entradas para la final se hallaban disponibles en un rango de u$s 11,4 millones a u$s 8970. Si bien FIFA no controla los precios solicitados en su mercado de Reventa/Intercambio, percibe comisiones del 15% por la compra y reventa de cada entrada.

La semana pasada se llegó a ofrecer una entrada para la final a u$s 2.300.000, resultando que el boleto más caro en la final de Qatar 2022 costó cerca de u$s 1600 en su valor inicial. Según The Guardian, el precio más alto en la venta primaria de una entrada para la final se eleva a unos u$s 11.000.

La FIFA justifica el aumento en los precios de entradas del Mundial 2026 por el contexto del mercado estadounidense. (REUTERS/Mike Blake). 
La FIFA justifica el aumento en los precios de entradas del Mundial 2026 por el contexto del mercado estadounidense. (REUTERS/Mike Blake). 

“En Estados Unidos también está permitido revender entradas. Así que, si se venden a un precio demasiado bajo, esas entradas se revenderán a un precio mucho más alto. Aunque algunas personas digan que los precios de las entradas que tenemos son altos, aun así terminan en el mercado de reventa a un precio todavía más alto, más del doble de nuestro precio“, argumentó Infantino.

Y concluyó irónicamente: “Si alguien compra una entrada para la final por u$s 2 millones, yo personalmente llevaré un hot dog y una Coca-Cola para asegurarme de que tenga una gran experiencia”.

Los precios del debut de Argentina (actual campeona del Mundo) versus Argelia (Kansas City) oscilan entre u$s 776 y u$s 5362.

Según la plataforma StubHub, la entrada más barata para el partido EE. UU. vs. Paraguay cotiza a un valor inicial de U$S 1056.

En una entrevista publicada por New York Post, Donald Trump dijo hallarse sorprendido: “No sabía que estaban tan caras, claro que me gustaría ir, pero, para ser sincero, tampoco pagaría ese precio”. “Si la gente de Queens, Brooklyn y todos los que me apoyan no pueden ir, me sentiría decepcionado. Pero, al mismo tiempo, esto es un éxito rotundo. Me gustaría que quienes votaron por mí pudieran asistir”, remarcó el presidente norteamericano.

Las quejas ya llegaron a los estrados comunitarios. En marzo pasado, el grupo Football Supporters Europe (FSE) denunció a la FIFA ante la Comisión Europea por aplicar “precios excesivos” y por “traición monumental” en la estructura de venta de entradas.

La dinámica del fútbol y los mercados van de la mano cuando se trata de presupuestar costos y proyectar ganancias. Desde lo conceptual, resta preguntarse cuál es el punto de convergencia entre la pasión por la camiseta y los bolsillos de los fanáticos. Más allá de las correcciones hechas por pedidos de último momento, unos 5 millones de espectadores ya tienen un lugar reservado en “el más grande” de la historia de los mundiales, con 48 selecciones y 104 partidos por disputarse, en 16 ciudades.