Bajo el apretado fixture que propone el Torneo Apertura, este domingo Newell’s volvió a jugar y sufrió una derrota ante Boca en La Bombonera por la tercera fecha. En un escenario que le resulta muy hostil en los últimos 12 años, el equipo rojinegro cayó 2-0 y continúa sin victorias en el campeonato, luego de perder en el debut frente a Talleres y de empatar en el Coloso con Independiente.

Los goles del conjunto de Úbeda los marcaron Lautaro Blanco, en la primera etapa, y el volante Leandro Paredes, de penal, en el inicio del complemento. El partido para la Lepra se terminó con el primer tanto rival, que terminó exponiendo la preocupante falta de ideas y juego del equipo de la dupla Orsi-Gómez,

La apuesta de la dupla fue sumar un delantero –Walter Núñez– que acompañe a Cóccaro y cerrar las bandas del mediocampo con Luciano Herrera y Guch. El doble cinco fue el mismo que ante Independiente, con Rodrigo Herrera y Gómez Mattar, al igual que la última línea.

De entrada, Newell’s presionó alto a Boca para intentar no dejarlo salir cómodo, sobre todo a partir del buen pie de Paredes. Pero cuando el rival lograba escapar del asedio, enseguida los once futbolistas leprosos buscaban quedar detrás de la línea de la pelota para defender en un bloque corto. 

Con ese orden y esfuerzo el equipo rojinegro pudo reducir el juego xeneize, aunque en media hora ya tenía tres amonestados (Luciano, Rodrigo Herrera y Gómez Mattar). La premisa fue estarle bien encima a Paredes y a Ander Herrera, para obligar al conjunto de Úbeda a búsquedas más largas que, en línea generales, fueron resueltas con oficio por los zagueros centrales. 

Cerca de los arcos pasaba poco. Arias tapó sobre el caño izquierdo una volea defectuosa de Ander Herrera, que definió sin marca dentro del área y después atoró a Ascacíbar en una jugada en la que entraba mano a mano. Del otro lado, Luciano Herrera no logró conectar con la cabeza un balón que le pegó en el cuerpo y luego pasó cerca del palo derecho de Marchesín.

En un partido muy cerrado que la Lepra parecía tener controlado, un error de salida en el medio le costó quedar abajo en el marcador sobre el final del primer tiempo. Blanco se la quitó a Guch, Zeballos escapó con pelota dominada y con el rival abierto y abrió a la izquierda para el ex lateral de Central, que la tocó con sutileza por encima del arquero rojinegro. Fue el 1-0 en La Bombonera.

     

Orsi y Gómez leyeron que Newell’s necesitaba cambios para el complemento y decidieron los ingresos de Hoyos y Sotelo, con intenciones de sumar peso en ataque y contención en la zona media, ya sin Gómez Mattar que fue amonestado en la etapa inicial. Por su parte, Úbeda mandó a la cancha al paraguayo Ángel Romero, uno de sus refuerzos.

El delantero guaraní fue determinante en el comienzo del segundo tiempo. Tras un envío largo, aguantó la pelota con la marca de Salcedo encima, pero el zaguero leproso lo agarró de la camiseta y el árbitro Herrera sancionó tiro libre.

Cuando Paredes estaba por patear, al juez lo llamaron del VAR para indicarle que la falta del defensor había sido sobre la línea del área grande. Es decir, que era penal

     

El propio volante campeón del mundo se encargó de transformarlo en el 2-0 para Boca, en medio de los reclamos de los técnicos de Newell's por la decisión arbitral. En la secuencia se observa que hay un forcejeo y que Salcedo empezó a tomarle la camiseta fuera del área, pero termina haciéndolo sobre la raya.

     

Pese a los cambios, el segundo gol de Boca resultó un golpe de nocaut para los rosarinos, que pasaron de estar a tiro del empate a tener que ir en busca de remontar un 0-2, ya con muchas menos piernas y resto físico por el desgaste realizado en la primera etapa, pero fundamentalmente con muy pocas ideas ofensivas. 

El equipo de Úbeda estuvo más cerca de ampliar la diferencia que Newell's del descuento. Así, el equipo rosarino volvió a caer de visitante y acumula un solo punto, producto del empate en el Coloso ante Independiente por la segunda fecha.