Newell's sumó tres puntos de oro. En el Coloso, apagó los murmullos a los que invitaba un partido muy cerrado y festejó ante Deportivo Riestra, por la fecha 5 del Torneo Clausura. Facundo Guch y Walter Mazzantti anotaron para el elenco rosarino en el 2-0 final.

El partido fue durísimo, angustiante para el hincha, aburrido para el neutral. Pero Newell's supo ganarlo, cuando antes se enredaba en sus propios problemas. Lo resolvió una genialidad de Guch y lo sentenciaron las ganas de Mazzantti.

La Lepra arrancó dominante, un poco por decisión propia y otro porque Riestra se metía atrás para salir rápido. El rojinegro tenía mucho manejo de pelota para tan poca profundidad en el último tercio del campo.

El primer susto lo regaló Reinatti, que le pifió con los pies y entregó una chance de gol. De todas maneras, con una rápida respuesta evitó el gol de la visita.

Si bien Newell's llevó el peso del partido nunca pudo acertar un tiro al arco de Arce. Por el contrario, casi todo lo que propuso la visita necesitó de la intervención de Reinatti.

El segundo tiempo se había tornado un nudo difícil de desatar. Las piernas fuertes y las discusiones ganaban terreno, pero hubo un futbolista que se acordó de pensar cuando todos corrían y metían.

Facundo Guch sacó del bolsillo un poquito de potrero. Amagó a rematar de zurda, el defensor fue con todo al piso para taparlo y el leproso lo hizo pasar de largo con un enganche. Después, con el arco de frente, la acomodó al lado del palo.

     

Luego llegó el intento de reacción de Riestra. Hasta mandó a Carlos Quintana de 9. Pero Newell's, que retrocedió un poco en el campo, no se olvidó de atacar de contra. Y en una de esas lo liquidó con Mazzantti.

     

La Lepra se acomodó con esta victoria. Está mejor en la tabla, pero sobre todo en la cabeza, en el ánimo, en la confianza. Newell's volvió a ganar en casa y ahora disfruta del alivio conseguido.