Nueva York conmemora este viernes a las cerca de 3.000 personas que murieron en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. A 25 años de los atentados, familiares de las víctimas se reúnen en la denominada Zona Cero, en el sur de Manhattan, donde estaban emplazadas las Torres Gemelas. El homenaje se desarrolla bajo un estricto operativo de seguridad y cuenta con la presencia de los expresidentes de Estados Unidos Bill Clinton, George Bush, Barack Obama y Joe Biden, además del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.

Alrededor de las fuentes construidas en el lugar donde se encontraban las Torres Gemelas, derribadas luego de que dos aviones de línea secuestrados por la organización yihadista Al Qaeda impactaran contra ellas, también se congregaron otras figuras políticas.

Entre ellas estuvieron los exalcaldes de Nueva York Bill de Blasio y Rudy Giuliani, quien estaba al frente de la ciudad cuando ocurrieron los ataques. También participaron la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, la exprimera dama Michelle Obama, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, y la fiscal general del estado, Letitia James.

     

Trump participa del homenaje en el Pentágono


El presidente Donald Trump optó por asistir a otra ceremonia, realizada en el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos y otro de los objetivos de los ataques de 2001.

En ese lugar impactó un tercer avión, en el que murieron 184 personas. Un cuarto avión cayó en un campo abierto en el estado de Pensilvania debido a la resistencia de sus pasajeros, que evitaron que la aeronave volara hacia Washington, donde previsiblemente tenía como objetivo la Casa Blanca o el Capitolio.

"Nuestra bandera es un símbolo de justicia y libertad", dijo Trump en su discurso. (Foto: Reuters)

"Nunca, jamás olvidaremos", dijo. "Han pasado 25 años, una generación desde los atentados terroristas. Sin embargo, el tiempo no ha empañado el honor de aquel día en que nuestro país se enfrentó al verdadero mal", aseveró en otra parte de su discurso.

"Nadie puede prepararse para un día como el 11 de septiembre. Pero siempre podemos elegir ser el tipo de nación que el mundo vio en aquellos días posteriores", dijo. Y concluyó:"Podemos educar a nuestros hijos para que sepan que su país es bueno, que sus padres son valientes y que nuestra bandera es un símbolo de justicia y libertad".

   

El homenaje en la Zona Cero


El acto en Nueva York comenzó oficialmente a las 8:46, hora local, el momento en que el primer avión impactó contra la torre norte. Después de que un coro entonara el himno de Estados Unidos, se inició la lectura de los nombres de las personas fallecidas y se realizaron varios minutos de silencio.

Las familias de las víctimas se ubicaron alrededor del Memorial y muchas de ellas llevaron fotografías de sus seres queridos, fallecidos aquel 11 de septiembre.

Durante los primeros minutos de este 11 de septiembre, en tanto, se encendieron dos potentes haces de luz artificial hacia el cielo, visibles desde distintos puntos de la ciudad.

Polémica por la presencia de Mamdani


La asistencia del alcalde neoyorquino Zohran Mamdani generó cuestionamientos de algunos familiares de víctimas y organizaciones vinculadas con sobrevivientes. Entre ellas, la Asociación de Policías Retirados de la Autoridad Portuaria pidió que tanto el mandatario local como la gobernadora Kathy Hochul se abstengan de concurrir, al considerar que su presencia podría generar “dolor” y “desviar la atención” del homenaje.

También circuló una petición impulsada por Giovanni Galante, viudo de una víctima, que reunió cerca de 100.000 firmas contra la participación del alcalde. Sus impulsores cuestionan diferentes posiciones y vínculos políticos de Mamdani, entre ellos sus posturas sobre el conflicto palestino-israelí.

Otros dirigentes y representantes de grupos de sobrevivientes defendieron, en cambio, su derecho a participar. Mamdani ratificó que estará presente y aseguró que su intención será “honrar” a las familias, sobrevivientes y socorristas, además de reafirmar el compromiso de la ciudad de mantener viva la memoria de los atentados.