La presión sobre el bolsillo de los inquilinos rosarinos no da tregua. Durante abril, los precios de oferta de los alquileres en la ciudad registraron subas que, en todas sus tipologías, se ubicaron por encima de la inflación proyectada para el mismo período.
De acuerdo al relevamiento mensual que realiza el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso), los departamentos de un ambiente subieron un 5,6%, los de dos ambientes un 6,7% y los de tres ambientes un 8,3% respecto a marzo.
El informe arroja una radiografía cruda sobre lo que cuesta hoy radicarse o renovar un contrato en Rosario. La mediana de los precios ofertados —sin incluir expensas ni servicios— muestra los siguientes valores:
- Monoambientes: $380.000 (aumento interanual: 46,2%)
- Dos ambientes: $480.000 (aumento interanual: 37,1%)
- Tres ambientes: $650.000 (aumento interanual: 44,4%)
A estos montos se les debe sumar el peso de las expensas, que según el Ceso representan en promedio un 15,4% adicional sobre el costo del alquiler, sumando una carga extra a un presupuesto ya ajustado.
Alquiler vs. ingresos: una brecha insostenible
Uno de los puntos más críticos del informe regional Santa Fe es la comparación de los alquileres con los ingresos básicos. Los datos revelan que la vivienda se ha vuelto un bien de difícil acceso para los sectores más vulnerables:
Jubilados
Con un ingreso promedio de $450.319, un adulto mayor debe destinar el 84,4% de su haber solo para cubrir el alquiler de un monoambiente medio.
Salario mínimo
Actualmente fijado en $357.800, el Salario Mínimo Vital y Móvil ni siquiera alcanza para cubrir un monoambiente en la ciudad; solo llega a costear el 94,2% del valor del mismo.
"El precio del alquiler es uno de los factores de mayor conflictividad y la falta de un indicador local dificulta la búsqueda de consensos", advierten desde el Ceso, una cooperativa de profesionales que elabora indicadores estadísticos y análisis económicos con una mirada social e interdisciplinaria.



