El pasado 27 de marzo, el Gobierno autorizó a las empresas petroleras a aumentar el procentaje de bioetanol que llevan las naftas, como una medida para contrarrestar el aumento que vienen experimentando los combustible como consecuencia de la guerra en Medio Oriente, que se suma a la inflación de Argentina.
Las empresas refinadoras fueron habilitadas a elevar la proporción de bioetanol en las naftas hasta un máximo del 15%. Hasta el momento, el corte máximo obligatorio era del 12%. Para permitir este aumento, el Gobierno tuvo que hacer un ajuste técnico en el límite máximo de oxígeno permitido en los combustibles líquidos, llevándolo al 5,6%.
Pros y contras del cambio
Rosario3 dialogó con Adolfo Hernández, especializado en inyección electrónica y mecánica de autos nacionales e importados, quien analizó los elementos a favor y en contra del aumento en el porcentaje de bioetanol en la nafta.
“Desde el punto de vista mecánico –explica– una contra que tiene es que se necesita mayor cantidad de combustible para recorrer los mismos kilómetros porque si bien aumenta el porcentaje de octanos de la nafta –de 98 se iría a 102/103 octanos, dependerá de la cantidad que le pongan–, el poder calorífero del combustible es mucho menor al tener bioetanol" (el octanaje mide la capacidad antidetonante del combustible cuando se comprime dentro del cilindro del motor).
“En consecuencia, con esta combinación va a aumentar el consumo de combustible –estiman que en un 10% aproximadamente– para hacer el mismo recorrido. Es decir que aunque la medida de agregarle etanol sirva para que no suba tanto el precio de la nafta, el automovilista va a tener que cargar mayor cantidad de para recorrer los mismos kilómetros, con lo cual –remarca– no bajará el gasto de mantenimiento del coche”.
Entonces, explica que al motor en sí (aros, válvulas, pistones) no le va a influir en nada. Al contrario, le va a evitar la detonación o pistoneo. “A los motores modernos, eso les viene bien porque tienen alta compresión”.
El problema lo podrán tener algunos autos que tienen cierta cantidad de años. No los de última generación, de 2022 en adelante, sino los anteriores, como los Chevrolet Classic o Fiat Palio que ya tienen más de 18 años y que todavía hay bastante en circulación en Rosario. En esos casos, los sellos de goma de nafta, y los o-rings pueden verse afectados con esta nueva combinación.
Remarca que esto podría ser perjudicial para esos modelos y compara la situación con ocurrido en Argentina, hace 45 años, con la alconafta. En Argentina, entre 1981 y 1989 se implementó el "Plan Alconafta", con un corte del 15% de etanol. Consistía en una mezcla, frecuentemente de un 15% de alcohol etílico y 85% de nafta común.
“Hoy –ejemplifica– cuando se rompe una manguera de combustible, el mecánico la reemplaza por una manguera de goma y tela de alta presión y con la nafta no pasa nada; pero, al tener bioetanol, con el tiempo la goma se va corroyendo y puede causar pérdida de combustible. Eso sí es peligroso. Más aún en los autos más antiguos que tienen GNC, sobre todo cuando lo usan poco con nafta. Ahí pueden surgir algunos inconvenientes.
El llamado de atención se acentúa en el caso de autos anteriores al año 1995 y los clásicos tipo Falcon, Chevy, Torino, Dodge Gtx, Fiat 600,1600,125,128 y 1500 (algunos todavía en circulación en Rosario) y autos clásicos de colección.
Además, en foros de mecánicos locales señalan que en autos de inyección electrónica se notará más reacción y un poco de mayor consumo; mientras que en los vehículos más viejos con carburador (dispositivo que mezcla aire y combustible), como los valores de alimentación son en un alto porcentaje fijos, esas variables pueden ser más notorias.
“La eficacia de la combustión mejora con estos combustibles –aclaran– pero también se castigan los diafragmas, que a pesar de estar diseñados más resistentes (desde la época de la alconafta) su integridad puede verse afectada, al igual que la de las mangueras” y agregan que en el caso de estos autos más viejos, en verano o en días de temperaturas altas, los sistemas de ventilación abiertos en los carburadores pueden ser de ayuda.
También destacan que “la presencia de oxígeno en el bioetanol agregado es alimento para las bacterias que contribuyen a que el combustible se pudra”, por lo cual, sugieren el uso de estabilizadores de combustible en aquellos vehículos que tengan muy poco uso o estén estacionados, sin uso.
El único dato “aparentemente bueno” para los vehículos más antiguos que pasan al límite l. verificación técnica vehicular (VTV) es que el uso de este nuevo tipo de combustible “baja los valores de emisión de gases contaminantes”.



