El Ministerio Público Fiscal de Corrientes formalizó las imputaciones para cinco personas presuntamente involucradas en la desaparición de la docente rural Nancy Estela Godoy, de quien no hay noticias desde el 7 de octubre. La Fiscalía no descarta un ataque sexual seguido de muerte. Pero aún resta establecer los roles de cada imputado y la investigación está lejos de cerrarse.
Los fiscales Javier Mosquera y María González imputaron al capataz de la estancia El Curupí, Ireneo Zarza; al puestero Sergio Nahuel Rojas y al peón Felipe Sandoval como coautores del femicidio de Godoy, de 52 años. Ezequiel Bordón, en tanto, fue imputado por falso testimonio.
Además, Rosa Leguizamón, pareja de Rojas y quien le prestaba el caballo para que la docente llegara desde el casco de la estancia El Curupí hasta la Escuela N° 626, donde estudian hijos de los trabajadores del establecimiento rural y coto de caza, fue imputada como coautora del delito de homicidio simple.
Según la acusación, los imputados llevaron adelante una “acción violenta para darle muerte a Godoy”. Y “actuaron de común acuerdo y con una distribución de funciones que, aún, no pudieron ser determinadas”, según publicó el periodista Gabriel Di Nicola en La Nación.
“Leguizamón sabía los movimientos y la rutina de la maestra porque era quien la acompañaba desde el casco de la estancia hacia la escuela. Los imputados se aprovecharon de la situación de vulnerabilidad, la dificultad para desplazarse y dependencia de terceros que tenía Godoy”, según se explicó en la audiencia.
Cuando comenzó su exposición, el fiscal Mosquera se refirió a los imputados Leguizamón y su pareja, Rojas. Entendió que existen los peligros procesales de fuga y obstaculización de la investigación, por lo que pidió la prisión preventiva.
“En esta etapa incipiente de la investigación no descartamos que se pueda tratar de un abuso sexual seguido de femicidio. Es una hipótesis”, sostuvo el fiscal Mosquera ante el magistrado. Después explicó que la investigación es de “suma complejidad”.
El juez de Garantías de Esquina, Jorge Vallejos, dispuso la prisión preventiva de Rojas y Leguizamón hasta la realización del juicio. Por la tarde del viernes, se esperaba la misma resolución para los demás imputados.
Godoy fue vista por última vez cuando se dirigía hacia el paraje El Malezal para cumplir sus funciones docentes. Para arribar a la escuela, debía cruzar a caballo parte de la estancia El Curupí.
Consultado sobre las personas detenidas, Sebastián Medina, el hijo de Nancy, señaló que la única de ellas de la que su madre le había hablado era Rosa Leguizamón. Según relató, ella la ayudó a limpiar la escuela durante el primer día y la recibió en su casa durante tres jornadas porque el lugar estaba en malas condiciones.
Medina explicó que Leguizamón también trasladaba a su madre hasta la escuela y luego la llevaba de regreso a la estancia cuando terminaba su semana de trabajo. Aclaró que Nancy nunca le manifestó tener miedo de una persona en particular, aunque reconoció que permanecía sola durante las noches en un establecimiento ubicado en medio del campo.
Durante la entrevista a AM del Plata, Medina también pidió que se investigue a Ernesto Gamarra, el director anterior de la escuela, a quien señaló por no haber concurrido al establecimiento durante aproximadamente tres años, aunque, según afirmó, continuaba cobrando un sueldo del Estado.
El hijo de Nancy sostuvo que esa persona debía ser convocada a declarar y cuestionó que todavía no hubiera sido llamada por la Policía ni por la Justicia. Además, aseguró que el exdirector había dicho públicamente que no conocía a su madre.
“Él sí la tenía que conocerla, sí o sí”, manifestó Medina, al explicar que Nancy había asumido el cargo que él ocupaba anteriormente y que, según su relato, el hombre había buscado elementos en el establecimiento, incluida una garrafa.
También se refirió a la cantidad de alumnos que concurrían a la escuela. Indicó que su madre había comenzado a trabajar con los hijos de Leguizamón y que, con el tiempo, habría incorporado más estudiantes, hasta llegar a entre seis y ocho, según su recuerdo.
Medina contó que el último contacto en el que escuchó la voz de Nancy fue el martes 6, por la mañana, cuando ella salió de Esquina rumbo al lugar donde trabajaba. Al día siguiente recibió mensajes por WhatsApp y por SMS, pero ahora duda de que hayan sido enviados por su madre.
Defensas niegan participación
En la audiencia de este viernes, los penalistas fueron categóricos al señalar la falta de contundencia en la imputación que realizaron los fiscales contra la pareja de baqueanos Leguizamón y Rojas, quienes a la postre quedaron detenidos.
El abogado Marcos Neironi, a cargo de la defensa de Leguizamón, sostuvo: “En esta audiencia, el fiscal tiene que venir a contarle a usted, señor juez, por qué mi clienta cometió y fue parte del ilícito, de qué forma, de qué manera, en qué estilo, en qué momento y en qué lugar. Lo que debió hacerse, que no se hizo, es decirnos y contarnos cuál fue el hecho determinante, cómo se llegó a la conclusión de que existe un hecho de muerte, de qué manera se llevó a cabo y cuál fue la participación de Leguizamón”, según citó La Nación.
Tras fundamentar su posición, Neironi solicitó el beneficio de la prisión domiciliaria. “Mi clienta es inocente y va a hacer todo lo posible para que se sepa la verdad”, dijo el abogado defensor.
Después expuso el defensor oficial Ramón Ranaletti, que representa a Rojas. “La Fiscalía no demostró cómo la libertad de mi asistido podría modificar negativamente este escenario. La imputación, como la presentó el fiscal, habló de un plan y de una actuación en conjunto, pero de todas las evidencias no nos han indicado cuál es la que vincula a Rojas con el hecho. Estamos ante una hipótesis que todavía está inconclusa”, dijo.



