La Nasa logró un importante avance en su capacidad para desviar asteroides que se dirigen hacia la Tierra, según reveló un nuevo estudio. Investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign determinaron que la velocidad orbital del sistema Didymos alrededor del Sol se redujo en 11,7 micrómetros por segundo, un cambio minúsculo pero significativo que abre nuevas estrategias de defensa planetaria.
En 2022, la Nasa llevó a cabo la misión DART: impactó deliberadamente una nave espacial contra Dimorphos, una pequeña luna que orbitaba el asteroide más grande, Didymos. Esta misión fue la primera demostración exitosa de defensa planetaria y probó que la humanidad puede alterar la trayectoria de un asteroide.
Sin embargo, los científicos revelaron ahora que la prueba fue aún más trascendente: también sacó a ambos asteroides de su órbita regular alrededor del Sol. Los investigadores calcularon que la velocidad de Didymos en su órbita solar se redujo en 11,7 micrómetros por segundo como resultado de la colisión.
Este hallazgo es crucial, ya que significa que futuras misiones podrían apuntar a lunas pequeñas en órbita alrededor de asteroides grandes para cambiar la órbita de la roca espacial más grande. Y, como señaló el equipo, "marca un avance notable en nuestra capacidad para prevenir futuros impactos de asteroides en la Tierra".
After DART's impact, the Italian Space Agency's LICIACube spacecraft flew past the asteroid to snap a series of photos, providing researchers with the only on-site observations of the world’s first demonstration of an asteroid deflection. https://t.co/OssQ6OMkRv https://t.co/STJTjTuRhD pic.twitter.com/Veaom3rz0b— NASA Solar System (@NASASolarSystem) August 21, 2025
Investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign hicieron este descubrimiento tras examinar cerca de 6 mil casos en los que Didymos voló frente a una estrella, bloqueando su luz. El cambio en su órbita, aunque pequeño, es "la primera vez que un objeto creado por el hombre ha alterado de manera medible la trayectoria de un cuerpo celeste alrededor del Sol".
Este efecto se produjo porque, aunque Didymos no fue impactado directamente, está unido por la gravedad a su luna más pequeña. Como resultado, los cambios en un asteroide afectan al otro. "Este es un cambio minúsculo en la órbita, pero con suficiente tiempo, incluso un cambio minúsculo puede convertirse en una desviación significativa", explicó Thomas Statler, científico principal de cuerpos pequeños del sistema solar en la sede central de la Nasa en Washington.
Cuando DART golpeó la roca espacial más pequeña, el impacto lanzó una enorme nube de escombros rocosos al espacio, alterando la forma del asteroide y dándole un "empuje" explosivo que acortó su órbita alrededor de Didymos en 33 minutos. Este impacto fue tan potente que también modificó la órbita del par alrededor del Sol.
"El cambio en la velocidad orbital del sistema binario fue de aproximadamente 11,7 micrones por segundo, o 1,7 pulgadas por hora", detalló Rahil Makadia, autor principal del estudio publicado en la revista Science Advances. "Con el tiempo, un cambio tan pequeño en el movimiento de un asteroide puede marcar la diferencia entre que un objeto peligroso impacte o no nuestro planeta".
☄️We're happy to announce that on Dec. 22, 2032, asteroid 2024 YR4 will sail by the Moon at a distance of 13,200 miles based on new data from @NASAWebb. Our Planetary Defense Program has tracked this potentially hazardous asteroid since late 2024. https://t.co/9DP3Cui5m3— NASA Space Alerts (@NASASpaceAlerts) March 5, 2026
La Nasa, en una publicación subrayó que este cambio en la velocidad orbital demuestra el papel que los impactadores cinéticos podrían desempeñar si un asteroide potencialmente peligroso se encontrara en curso de colisión con la Tierra en el futuro. La clave reside en "detectar objetos cercanos a la Tierra con suficiente antelación para enviar un impactador cinético".
La agencia espacial está desarrollando la misión Near-Earth Object (NEO) Surveyor, un telescopio diseñado específicamente para la defensa planetaria, que buscará asteroides oscuros y cometas difíciles de encontrar. Sin embargo, la Dra. Nancy Chabot, científica planetaria de la Universidad Johns Hopkins que dirigió la misión DART, advirtió que no hay otras naves espaciales como DART listas para ser lanzadas en caso de una amenaza inminente. "DART fue una gran demostración", afirmó, "pero no tenemos otro disponible, listo para usar si surge una amenaza que requiera su uso".



