La partida del mítico cantante y compositor Carlos Alberto “Indio” Solari generó una conmoción sin precedentes en todo el territorio nacional, y el ámbito del fútbol argentino no fue indiferente. Sus himnos, grabados en el ADN cultural, se escucharon por años y sus frases se pintaron en innumerables banderas a lo largo de décadas. En este adiós definitivo, el espíritu del "Indio" logró una tregua única durante su despedida en Villa Domínico.

Durante la masiva despedida popular al músico, un conmovedor encuentro tuvo lugar. Hinchas de Rosario Central y Newell's Old Boys, históricos rivales, compartieron el mismo espacio en un acto de unidad que desafió décadas de confrontación y hasta hubo abrazos. 

El motivo de su reunión, retratado por Rosario3 desde el lugar este domingo, fue exclusivo: honrar la memoria del ídolo musical, dejando de lado, aunque sea temporalmente, las marcadas pasiones futbolísticas.

Este gesto fraterno recordó a muchos la imagen que recorrió el mundo durante el velatorio de Diego Armando Maradona: el abrazo sentido entre un fanático de River Plate y uno de Boca Juniors. Aquella instantánea, símbolo de una pena común sobreponiéndose a la rivalidad futbolera, encontró una réplica significativa en torno a la figura del "Indio".

La influencia transversal de la música de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota demostró su poder para juntar, en este caso, reconciliar en la tristeza. En las afueras del velatorio o en puntos de encuentro improvisados, se vieron camisetas de Central y de Newell's mezcladas, entonando distintos títulos y coreando el nombre del vocalista que, con sus letras, traspasó todas las barreras, incluso las del deporte más popular del país.