La muerte de Rubén “Negro” Rada deja una huella en la música rioplatense y latinoamericana. A los 83 años, el artista uruguayo falleció después de más de seis décadas de trayectoria, en las que construyó una obra atravesada por el candombe, la percusión y la fusión de géneros, hasta convertirse en una de las grandes figuras de la cultura musical de Uruguay. En medio de la conmoción por su partida, una de sus últimas visitas a Rosario adquiere un valor especial. El músico se había presentado en el Anfiteatro Municipal en el marco del festival Noches del Lunario —mismo día que La Delio Valdez— y, después de aquel show, en febrero de 2025 brindó una entrevista a Radio 2, donde recorrió distintos momentos de su vida y habló sobre la música, su familia, su público y el paso del tiempo.

“La música es un calmante”, reflexionó en aquella entrevista que brindó al programa Podría ser peor.

A los 81 años en ese momento, Rada seguía encontrando en el escenario el mismo refugio que lo había acompañado durante décadas. Durante la nota, explicó que la música tenía para él un efecto capaz de hacer desaparecer, aunque fuera por un momento, cualquier dolor.

“La música es un calmante. Me subo al escenario y me olvido de todo”, había expresado. El artista contó que había continuado tocando incluso atravesando distintas dolencias físicas. “Lo he hecho con dolores de rodilla, problemas de cintura, las piernas me duelen por la cadera, pero me siento al lado de la konga y se termina todo”, relató.

Otro de los aspectos que destacaba era la posibilidad de que su música siguiera llegando a públicos jóvenes

Durante aquella charla con Radio 2, contó que encontraba entre sus espectadores personas de distintas edades y que muchos jóvenes habían llegado a su obra a través de las canciones que escuchaban durante su infancia. “Hoy en día me encuentro gente en el público de 25 años que me escuchaban de niños”, había contado.

También reconoció el impacto de las plataformas digitales en la difusión de su música y en la llegada a nuevas generaciones. 

“Por el streaming, mucha gente me conoció. Con esto de Spotify la música alcanza a todas partes del mundo”, señaló.

Durante la entrevista, Rada también se refirió a Rada, la película, el film que recorrió distintos momentos de su vida y de su carrera. El músico explicó que la producción no buscaba solamente repasar su extensa trayectoria, sino mostrar también las dificultades que atravesó como artista uruguayo para trabajar en otros países y, al mismo tiempo, sostener su vida familiar.

“Hace varios años saqué un libro contando toda la historia de la música. Toda la gente con la que toqué, la que conocí, los artistas. Pero la peli trata lo difícil que es para un músico uruguayo trabajar afuera, en todas partes. Y al mismo tiempo estar con la familia”, había explicado.

Rada también reflexionó sobre la identidad musical de su país y sobre el camino que recorrieron los artistas uruguayos para encontrar una voz propia. “Los uruguayos estamos rodeados por Brasil y Argentina, por eso, tenemos que esmerarnos y hacer cosas distintas”, había señalado. Según su mirada, fueron necesarios muchos años para que Uruguay encontrara un estilo propio, pero consideraba que ese proceso había dado sus frutos y que el país había logrado ocupar un lugar importante dentro de la música latinoamericana.

Su propia obra fue parte esencial de esa construcción. Con el candombe y la percusión como elementos centrales, pero siempre abierto a otros géneros y sonidos, Rada construyó un lenguaje musical propio que trascendió las fronteras de Uruguay.

“Me siento al lado de la konga y se termina todo”, había dicho. Y quizás, de esa manera, es una de las mejores formas de recordar al Negro Rada: en el escenario, rodeado de música, haciendo de la percusión un lenguaje propio.