El escrutinio de las elecciones legislativas de Hungría confirmó este domingo la "súper mayoría" superior a dos tercios de los escaños del partido opositor Tisza, liderado por el conservador Péter Magyar, que pone así fin a 16 años de Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán.
Con el 94,6% de los votos contados, el Tisza se llevaba 138 de los 199 escaños de la Cámara, mientras que el hasta ahora gobernante partido Fidesz, solo obtenía 54 parlamentarios, frente a los siete de la formación extremista de derechas Nuestra Patria.
Tras el claro triunfo, Magyar prometió que el país centroeuropeo será bajo su Gobierno "un fuerte aliado de la UE y de la OTAN".
"El lugar de nuestra patria estuvo, está y estará en la UE", dijo Magyar tras confirmarse que derrotó al partido Fidesz, del primer ministro ultranacionalista y eurocrítico Viktor Orbán.
Participación histórica
Las elecciones parlamentarias en Hungría terminaron este domingo a las 19.00 –las 14.00 de Argentina– con una participación histórica, en la jornada electoral más importante desde la caída del comunismo en 1989, y que en la previa prometía acabar con los 16 años de gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán.
Medios locales indicaban que media hora antes del cierre de los comicios, había votado el 78,8 por ciento de los electores, muy por encima del 73,5 por ciento de la participación en las elecciones de 2002, hasta ahora la cifra más alta, según datos de la Comisión Electoral de Hungría.
De este modo, los húngaros decidían si mantener en el poder a Orbán, que gobierna en el país desde 2010 con mayorías absolutas en el Parlamento, o elegir a Magyar y su partido, el Tisza.
Tanto Orbán como Magyar se mostraron optimistas después de depositar su voto y ambos aseguraron que ganarían las elecciones.
"Nadie debe tener miedo, hoy habrá un cambio de sistema en Hungría. Millones de húngaros harán historia. No hay de quién tener miedo", dijo Magyar a la prensa después de votar y en clara alusión a Orbán subrayó que "el Estado mafioso ya no tiene poder sobre ningún ciudadano húngaro".
"He venido para ganar", afirmó por su parte Orbán tras votar y agregando que en el caso de una "enorme" derrota dimitiría de la presidencia de su partido, el Fidesz.
Las últimas encuestas ante las elecciones, del instituto Idea, aseguraban que 50 % de los votantes apoyará al Tisza y un 37 % al Fidesz, mientras que la formación de extrema derecha Nuestra Patria se encontraba en el 4 %, cerca del umbral mínimo del 5 % necesario para acceder al Parlamento.



