El presidente Javier Milei dio un discurso por cadena nacional este viernes para celebrar el fallo con el que la Justicia de Estados Unidos anuló la condena a la Argentina por el juicio iniciado tras la expropiación de YPF, una medida que se tomó en 2012 y contra la cual hubo un fallo de primera instancia que había condenado al país a pagar más de US$ 16.100 millones.

A través de un mensaje grabado, el mandatario definió la jornada como un día de festejo histórico, lanzó duras críticas contra los referentes del kirchnerismo y anunció el envío de un proyecto de ley al Congreso para modificar las normativas de expropiación vigentes.

En el comienzo del discurso, Milei dijo que el fallo “es un hecho de trascendencia histórica y sin precedentes para el país”. Aseguró que, de perderlo, hubiera “implicado pagar 18 mil millones de dólares, equivalente a 70 millones de jubilaciones mínimas”.

Al respecto, aseguró que "hoy nos sacamos de encima la espada de Damocles que colgaba sobre nuestras cabezas por culpa de la arrogancia populista". En la misma línea, valoró el trabajo de los equipos diplomáticos y legales del Gobierno, afirmando que la victoria judicial demuestra que la constancia triunfó ante la irresponsabilidad de gestiones anteriores.

Milei apuntó directamente contra los responsables de la estatización original de la compañía petrolera. “Hablo de Cristina Fernández de Kirchner y del inefable Axel Kicillof”, dijo, y los acusó de haber llevado al país a atravesar más de una década sin inversiones: “Independientemente de la pericia legal de nuestro equipo, hay una verdad irrefutable: expropiar está mal, porque robar está mal. Y quebrar este principio nos costó, aproximadamente, 12 años de falta de inversiones por culpa del juicio en curso”.

Además, apuntó contra la administración de Alberto Fernández: “El juicio de YPF comenzó en la presidencia de Cristina Kirchner y se perdió en primera instancia en la presidencia de Alberto Fernández. Ahora la Argentina logró una sentencia histórica en esta administración. Lo que parecía imposible, lo hicimos posible. Ellos apostaron con nuestro futuro. Nosotros no apostamos, simplemente ganamos”.

Modificación de la ley y reconocimientos
 

El presidente también anunció que el Ejecutivo envió al Congreso una iniciativa para reformar la legislación sobre expropiaciones con el objetivo de “que la arrogancia y la política no nos vuelva a costar otra década perdida”, señaló. Además, enfatizó que la mejor forma de defender la soberanía y los recursos estratégicos es mediante una sólida seguridad jurídica, la cual garantiza inversiones de largo plazo, y no con un modelo al que definió como “nacionalismo barato de pacotilla”.

“El populismo puede aparentar ser beneficioso a corto plazo ante las cámaras, pero trae consecuencias a mediano y largo plazo. Porque pone en jaque los cimientos legales sobre los que se sustentan todas las inversiones del país. Para los que se llenan la boca hablando de soberanía y desarrollo, de los sectores estratégicos y del interés nacional, la mejor forma de defender los intereses estratégicos es con inversiones cuantiosas y sostenidas en el tiempo, y la única forma de garantizarlo es con seguridad jurídica”, sentenció el presidente.

Finalmente, el mandatario dedicó el tramo de cierre de su discurso para destacar la labor de distintos funcionarios e integrantes del equipo jurídico del Estado nacional. Mencionó especialmente a la secretaria legal y técnica María Ibarzábal Murphy, a quien definió como el cerebro jurídico de su gestión, así como al procurador del Tesoro Sebastián Amerio y a los subprocuradores. También agradeció al ministro de Economía Luis Caputo, al canciller Pablo Quirno y al embajador argentino en EE. UU. Alex Oxenford.