Los fuegos artificiales para cremación ganan terreno como una forma distinta de homenajear a un ser querido. La idea: incorporar una pequeña parte de sus cenizas a un show pirotécnico profesional y despedirlo con un estallido de luz y color. Al menos eso es lo que propone una empresa estadounidense creada en 2017.

Decir adiós no tiene por qué ser silencioso. Para los más oasados los fuegos artificiales para cremación convierten la despedida de un ser querido en un homenaje luminoso y simbólico, donde una pequeña parte de sus cenizas se eleva junto a destellos de color. En redes sociales un video creado con IA comenzó a promocionar el servicio y despertó curiosidad en muchso.

Se trata de proyectiles de calidad comercial, diseñados por pirotécnicos autorizados. No se pueden usar fuegos artificiales de venta callejera: introducir cenizas en ellos es peligroso e ilegal. DE acuerdo a la información en la página de la empresa estadounidense Tulip, en el proceso técnicos mezclan aproximadamente tres cucharadas de cenizas con la composición del fuego artificial. El proyectil con las cenizas suele reservarse para el gran final, tras una secuencia de fuegos convencionales. El diseño, los colores y la duración —de 2 a 15 minutos— se personalizan según el homenaje.

Para muchas familias, "el destello efímero representa la belleza transitoria de la vida y la liberación del espíritu". Uno de los casos más conocidos ocurrió en 2005, cuando las cenizas del escritor Hunter S. Thompson fueron lanzadas desde un cañón durante un espectáculo de fuegos rojos, blancos y azules.

Costos y disponibilidad

El precio oscila entre 4.000 y 13.000 dólares. La variación depende de la duración, la complejidad y la pirotecnia contratada. A eso deben sumarse permisos locales, seguros y tasas. Pocas empresas ofrecen el servicio por las exigencias regulatorias.

En Estados Unidos, la funeraria Greenlawn en Springfield, Missouri, trabaja con AM Pyrotechnics y dispone de terreno propio para los lanzamientos. En el Reino Unido, compañías como Scattering Ashes y Heavenly Stars venden kits de autoarmado, pero no pueden exportarse a Estados Unidos por diferencias normativas.

     

Nick Drobnis dirigió “Angels Flight” en Los Ángeles y tuvo que cerrar por los altos costos de permisos y seguros. Explicó que los fuegos artificiales de calle no sirven: las cenizas pesan cerca de tres kilos y deben distribuirse en varios proyectiles profesionales para lograr un ascenso seguro.

En algunos estados de Estados Unidos, los lanzamientos pueden hacerse en propiedades privadas, sitios habilitados o sobre el agua, pero siempre requieren consultar la normativa local y obtener la documentación correspondiente. Las familias que buscan este servicio deben contactar a una pirotécnica autorizada que cumpla con las leyes sobre fuegos artificiales y dispersión de cenizas.

Una alternativa al funeral tradicional

Según la empresa, los fuegos artificiales conmemorativos no reemplazan las ceremonias habituales, pero ofrecen una manera simbólica e impactante de celebrar una vida. Como señalan los especialistas, permiten que familiares y amigos se reúnan para recordar a alguien “que siempre quiso despedirse a lo grande”.