En el último año, la provincia de Santa Fe y la región quedaron en el centro de una preocupante secuencia de hallazgos de avionetas vinculadas al narcotráfico. Según distintos procedimientos policiales y judiciales, son cerca de una decena de aeronaves encontradas abandonadas en áreas rurales, muchas de ellas con indicios de haber participado en vuelos clandestinos para el traslado de cocaína.
Los casos se concentraron principalmente en localidades del centro y sur santafesino, aunque también hubo episodios en el norte provincial.
El patrón se repite: aeronaves que aterrizan en campos alejados, descargas rápidas de cargamentos y posterior abandono antes de la llegada de las fuerzas de seguridad.
Uno de los procedimientos más resonantes ocurrió en junio de 2025 en un campo de la zona de Estación Díaz, departamento San Jerónimo. Allí fue hallada una avioneta tipo Cessna junto a combustible, equipos satelitales, dinero en efectivo y municiones. Dos hombres, uno de nacionalidad boliviana y otro peruana, fueron detenidos mientras avanzaba una investigación federal por posible narcotráfico internacional.
�� @telenocheRos | ALERTA POR LOS VUELOS NARCO: YA SON SIETE AVIONETAS EN UN AÑO ✈️
�� El operativo en Villa Eloísa volvió a encender las alarmas por el avance del narcotráfico aéreo en la región.
�� Con este caso, ya son siete las avionetas vinculadas al narcotráfico… pic.twitter.com/hwidkpwbVt— elTresTV (@elTresTV) May 12, 2026
Meses después, en noviembre, otro hallazgo encendió las alarmas en Curupaity, departamento San Cristóbal. Una aeronave con insignias bolivianas apareció abandonada entre sembrados de trigo y, tras la inspección de perros entrenados, se detectaron rastros de cocaína en su interior. Los investigadores sospechan que la droga ya había sido descargada antes del arribo policial.
Ese mismo mes, un operativo en Arequito permitió secuestrar cerca de 60 kilos de cocaína hallados dentro de otra avioneta, en uno de los golpes más significativos del año en la región.
A esto le siguieron las causas judiciales iniciadas en cada caso, tras la interceptación de aeronaves que habían ingresado irregularmente al espacio aéreo argentino. En una de ellas, vinculada a un procedimiento cerca de Rosario, se avanzó durante 2025 con la destrucción de más de 475 kilos de cocaína secuestrados.
Fuentes judiciales y de seguridad advierten sobre una modalidad cada vez más frecuente: vuelos clandestinos provenientes de países limítrofes, especialmente Bolivia, que utilizan pistas improvisadas en zonas rurales santafesinas para ingresar cargamentos al país.
El fenómeno genera preocupación entre investigadores federales y autoridades provinciales, que consideran a Santa Fe como uno de los corredores estratégicos para el tráfico aéreo de droga hacia los grandes centros urbanos del país.
La reiteración de hallazgos y la sofisticación logística detectada en varios operativos exponen un escenario complejo: detrás de cada avioneta abandonada podría existir una estructura criminal aceitada, capaz de mover droga a gran escala y desaparecer sin dejar rastros
En varios de los procedimientos, además de las aeronaves, se encontraron bidones de combustible, equipos de comunicación satelital, GPS y documentación que refuerzan la hipótesis de vuelos clandestinos.
Fuentes judiciales y de seguridad coinciden en que el mapa del narcotráfico sumó en los últimos años una nueva dinámica: ya no se trata solo de rutas terrestres o fluviales. El espacio aéreo rural, con escaso control en algunos sectores, se convirtió en una alternativa cada vez más utilizada por organizaciones criminales para ingresar cargamentos y distribuirlos hacia grandes centros urbanos.
Los eventos no solo marcan una estadística inusual para la provincia, sino que reflejan una operatoria cada vez más sofisticada. La pregunta que sobrevuela en cada expediente es la misma: cuántas lograron entrar sin ser detectadas.



