Human Rights Watch (HRW) —una organización no gubernamental internacional que investiga y defiende los derechos humanos en todo el mundo— advirtió que Facebook y TikTok no detectan ni eliminan de manera efectiva publicaciones utilizadas por grupos armados colombianos para reclutar menores de edad. 

La organización señaló que integrantes del Clan del Golfo (organización narcoparamilitar y terrorista colombiana) y de disidencias de las FARC recurren a las redes sociales para mostrar una imagen atractiva de la vida dentro de las estructuras armadas y captar a niños y adolescentes.

De acuerdo con datos de la Defensoría del Pueblo recopilados por HRW, al menos 1.500 menores fueron reclutados por grupos armados ilegales desde 2021. La organización indicó que la mayoría de esos casos corresponde a disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se incorporaron al acuerdo de paz firmado hace una década. 

Cerca del 40% de los menores reclutados son niñas, muchas de las cuales quedan expuestas además a situaciones de violencia sexual.

Un niño vestido de soldado observa antes del desfile del Día de la Independencia de Colombia de 2024, el 20 de julio de 2024, en Bogotá, Colombia. (Foto: Diego Cuevas)
Un niño vestido de soldado observa antes del desfile del Día de la Independencia de Colombia de 2024, el 20 de julio de 2024, en Bogotá, Colombia. (Foto: Diego Cuevas)

La investigación de HRW incluyó la revisión de decenas de cuentas y publicaciones en Facebook y TikTok. Según el informe, en ellas se glorificaba la pertenencia a los grupos armados y se alentaba directamente a los niños a incorporarse.

La organización también advirtió que, en determinados casos, los algoritmos de las plataformas “parecen haber promovido activamente” este contenido, lo que probablemente habría aumentado su alcance entre potenciales víctimas.

Tanto Facebook como TikTok manifestaron ante HRW que sus respectivas políticas prohíben la difusión de material de este tipo. Tras recibir información de la organización, ambas plataformas eliminaron perfiles que contenían publicaciones explícitas vinculadas con los grupos armados, incluidas ofertas de reclutamiento.

El uso de drones como herramienta de captación


Uno de los aspectos que más preocupa a HRW es la utilización de menores para operar drones cargados con explosivos. La organización sostuvo que algunos niños son obligados a incorporarse a las estructuras armadas y posteriormente reciben entrenamiento para manipular estos dispositivos.

La denuncia tomó relevancia después de la difusión, en mayo, de un video en medios locales en el que aparentemente un menor prepara un dron e instala lo que parece ser un explosivo antes de hacerlo volar en una zona montañosa. HRW aseguró haber analizado ese material y haber recogido testimonios de defensores de familia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), quienes relataron casos de menores desvinculados de grupos armados que afirmaron haber aprendido a operar drones.

Nelson González Sánchez, asistente de investigación de HRW para Colombia y uno de los autores del informe, explicó a The Associated Press que uno de los defensores de familia entrevistados relató el caso de un adolescente que había realizado un “curso” en el que aprendió a cargar y pilotear drones y a lanzar explosivos.

Según los testimonios recopilados por HRW, los grupos armados presentarían estas actividades como una especie de juego, en lugar de explicarles a los menores que forman parte de operaciones de combate. La organización también señaló que los videos relacionados con drones son difundidos en redes sociales para despertar el interés de los niños por esta tecnología y utilizarlos como mecanismo de captación.

Los drones no serían el único recurso utilizado en las redes sociales para atraer a menores. HRW identificó publicaciones en las que aparecen motocicletas, celulares y otros objetos de moda asociados con una supuesta vida de comodidades, dinero y reconocimiento dentro de los grupos armados.

La organización alertó especialmente sobre la situación de niños y adolescentes pertenecientes a comunidades indígenas. En estos contextos, los grupos ilegales pueden aprovechar condiciones de vulnerabilidad y presentar el ingreso a sus filas como una posibilidad de obtener dinero y prestigio frente a sus comunidades.

El Estado Mayor Central, una de las principales disidencias de las FARC y comandada por alias “Iván Mordisco”, parece estar involucrado en la mayoría de los casos de reclutamiento forzado registrados, según HRW. Cauca, en el suroeste del país, aparece entre los departamentos más afectados por esta problemática.

La dimensión del fenómeno también quedó reflejada en una operación reportada por el Ejército en mayo. En esa ocasión fueron capturados dos hombres que presuntamente pertenecían al Estado Mayor Central y que, de acuerdo con las autoridades, se desempeñaban como especialistas en explosivos empleados en drones en el departamento del Cauca. Ambos habrían sido vinculados al grupo armado cuando todavía eran menores de edad.

Ante este escenario, Human Rights Watch pidió al Gobierno colombiano reforzar las políticas destinadas a prevenir el reclutamiento de niños y adolescentes y garantizar los recursos presupuestarios necesarios para aplicar esas medidas de manera efectiva

La organización también puso el foco en la responsabilidad de las plataformas digitales para impedir que sus redes sean utilizadas como herramientas de captación por parte de grupos armados.