Los Testigos de Jehová anunciaron una modificación en su doctrina sobre el uso de la sangre. A través de un comunicado difundido por su órgano de gobierno, el Cuerpo Gobernante, la organización informó un “cambio en nuestra postura sobre el uso de nuestra propia sangre al recibir atención médica y quirúrgica”.
Según informaron, la nueva directiva habilita a los fieles a decidir de manera individual si aceptan procedimientos de autotransfusión, es decir, la extracción y almacenamiento de su propia sangre para ser utilizada en una cirugía. Sin embargo, la prohibición de recibir transfusiones de sangre de otras personas se mantiene sin cambios.
“Cada cristiano debe decidir por sí mismo cómo se utilizará su propia sangre en todos los cuidados médicos y quirúrgicos”, afirmó Gerrit Lösch, miembro del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, en uno de los videos oficiales de la organización. Y sumó: "Esto incluye permitir o no que su propia sangre sea extraída, almacenada y luego se le vuelva a introducir”.
Vale mencionar que, durante décadas, los Testigos de Jehová interpretaron los pasajes bíblicos que instan a “abstenerse de la sangre” como una prohibición absoluta, incluso en contextos médicos de urgencia lo que llevó a rechazar transfusiones en situaciones críticas y a considerar como ejemplos de fe a quienes priorizaron ese mandato.
El cambio introduce una flexibilización inédita en la historia del movimiento, fundado en Estados Unidos en el siglo XIX. Fue el propio Lösch quien evitó profundizar en las razones de la modificación y remitió a publicaciones anteriores como La Atalaya, donde, según sostuvo, ya se planteaba la responsabilidad individual en estas decisiones, aunque esos textos también contenían restricciones explícitas.



