Este martes, los gremios docentes y no docentes de las universidades nacionales llevan adelante un nuevo paro que afecta con fuerza a la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en la ciudad. La medida, que forma parte de un plan de lucha nacional por reclamos salariales y presupuestarios, fue convocada tras el fracaso de la reunión paritaria con el gobierno nacional. En ese marco, referentes sindicales advirtieron sobre el severo desfinanciamiento del sector, exigieron el cumplimiento de las normativas vigentes y anticiparon la organización de una nueva marcha federal.
En diálogo con el programa Radiópolis (Radio 2), Daniela Díaz, referente de la Asociación Gremial de Docentes de la UTN (Fagdut). brindó detalles sobre las razones de la huelga. Según explicó, la decisión se tomó luego del resultado negativo del encuentro concretado el pasado 1º de septiembre, donde las autoridades nacionales propusieron una actualización que consideraron insuficiente.
“Después del fracaso de la reunión del primero de septiembre, donde pretendíamos llegar a un acuerdo con el Gobierno para negociar el cumplimiento de la ley y para que nos paguen el más de 31 por ciento que nos están debiendo, el gobierno en ese momento ofrece solamente un 3 por ciento pagadero con el sueldo de septiembre”, detalló la dirigente sindical.
Exigencias y próxima movilización
El plan de lucha impulsado por el Frente Sindical de las Universidades Nacionales contempla no sólo la medida de fuerza de este martes, sino también una jornada de clases públicas bajo la consigna “La universidad en la calle” prevista para el martes 15, y un acto frente al Palacio Pizzurno el jueves 17. Ante la falta de respuestas, las organizaciones ya proyectan otra protesta masiva en las calles.
En relación a los pedidos puntuales, Díaz enumeró: “Estamos pidiendo lo que venimos pidiendo hace años, que se cumpla la ley. Ya el gobierno no está cumpliendo la ley y está incluso no cumpliendo la cautelar que ya quedó firme y bueno, pretendemos que se nos abone lo que se nos debe, pretendemos que se actualicen las becas y que haya un presupuesto digno para las universidades en el año 2027”.
Asimismo, confirmó las próximas acciones: “Estamos trabajando para una nueva marcha federal, la cual va a tener lugar seguramente los primeros días de octubre”.
La inactividad golpea de lleno al Instituto Politécnico y a la Escuela Superior de Comercio, ya que al tratarse de formación secundaria, los alumnos enfrentan mayores dificultades para avanzar con los calendarios académicos, a diferencia de los estudiantes de la universidad que cuentan con la opción de rendir materias en condición de libres para no atrasarse en la currícula.
Esta crisis estructural expone las consecuencias del desfinanciamiento advertido en su momento por autoridades académicas locales, como el rector de la UNR, Franco Bartolacci.



