Catherin Fulop se convirtió en abuela cuando Oriana Sabatini y Paulo Dybala fueron padres. El bebé es el primero de la familia y por lo tanto, cada uno ocupa un rol que antes no tenía. En ese contexto, la actriz hizo una reflexión sobre cómo se siente.
“¡Hablemos de ser abuela!”, escribió la esposa de Ova junto al video, donde se mostró frente a cámara y habló con sinceridad sobre las sensaciones que la están atravesando.
“Quería compartir algo con ustedes que tiene que ver con esto de convertirse en abuela”, empezó diciendo Fulop y sumó: “Porque uno se convierte en abuela y empieza a entrar a un mundo nuevo lleno de reglas nuevas, reglas que tú no pusiste. Que si a qué hora duerme, a qué hora no duerme, cuánto come, que no come, que sí, que no, que bla bla bla, todo eso”.
En ese sentido, la actriz explicó que una de las partes más difíciles es adaptarse a las decisiones de sus hijos y entender que ya no ocupa el mismo lugar que antes. “Y es una sensación rara de tener que estar pidiendo todo el tiempo permiso por algo que uno creía que estaba dado por sentado”, reconoció.
La venezolana también habló de la distancia que puede aparecer entre una abuela y sus hijos cuando llegan los nietos. “Es fácil sentir que hay una distancia, una distancia que duele, aunque nadie lo dice en voz alta”, expresó. Sin embargo, planteó una manera diferente de interpretar esas nuevas reglas y límites.
“Y también está interesante mirar esas nuevas reglas de otro modo, que que no son un rechazo, es el maravilloso y simple hecho de que tu hija, tu hijo, están ocupando por primera vez su lugar de ser papá o mamá”, aseguró y agregó: “Y ahí está la tarea difícil de sostener esas ganas de estar cerca más allá de que no sea a tu modo y de que sí va a haber un lugar para esta abuela aunque sea diferente que antes, ¿no? Ya no eres mamá, eres abuela”.
Finalmente, Fulop reflexionó sobre la necesidad de dejar atrás la idea que tenía sobre cómo sería su vínculo con un nieto para darle lugar a una nueva relación. “Si nos damos cuenta de esto es empezar a despedirse de esa abuela que imaginamos que sería y darle paso a a un nuevo vínculo, a unas nuevas reglas y a una nueva forma de amar, de amar sin medida. ¿Qué opinan?”, concluyó.



