El recital de Fito Páez este sábado por la noche en el Polideportivo Islas Malvinas tuvo un momento de tensión. Es que, la seguridad del lugar no dejaba que la gente baile y salte durante las canciones, algo que al músico le disgustó y frenó el show para dejar un mensaje.
“Nadie está interrumpiendo nada. Déjenme de joder. No quiero volver a sentir los 70 otra vez en mi país. Esté quien esté, la co... de su madre. A cantar y a bailar”, expresó Fito. Sus palabras generaron una respuesta inmediata entre los espectadores, que lo acompañaron con aplausos y gritos. El músico continuó con su reclamo y pidió que el personal de seguridad se retirara del sector: “Que se la tomen, man”.
Después, Páez se dirigió directamente al público. “No se dejen tocar ustedes. Si alguien los toca, frénenlo. Cualquiera de las personas que los toque, no se dejen tocar. ¡Por favor, defiéndanse!”, exclamó desde el escenario. “No son policías, son seguridad de acá. Y nadie está haciendo nada malo”, señaló. Luego volvió a cuestionar la modalidad con la que se intentaba controlar al público: “Por favor, la represión que se la metan en el or...”.
“Las cosas en su lugar, carajo. Ya me tienen los hue... llenos, man, con tanto odio, tanta mie... y tanta cara de or... y de policía, loco. Se terminó eso. Se terminó. No existe más”, sostuvo el artista. “Entonces, ustedes tampoco se dejen avasallar. Párense también. Es la única manera que entienden estos monos, man”, expresó. Después de la ovación, cerró el momento con un “Dale” y retomó el recital. En medio de la situación, además, llegó a revolear un micrófono sobre el escenario, en una muestra del enojo que le provocó la escena.
Horas más tarde, Páez se refirió a este episodio en sus redes sociales. “Noche picante en Mar del Plata!..a ver: nos estamos acostumbrando a que un seguridad pueda tocarte y sentarte, o sea darte órdenes. Esa seguridad no es contratada por mis representantes. No sucedió nada pero sí vi en vivo y en directo cómo personas contratadas como un servicio de seguridad sentaban a personas que se paraban y querían bailar y cantar en su lugar, en todo caso”, escribió.
“Las maneras que vi me retrotrajeron a un pasado horripilante e indeseado. Y no tan pasado tampoco, las represiones en las marchas de jubilados y en manifestaciones populares con derechos constitucionales funcionan en gran escala con víctimas de todo tipo”, expresó. “Algo en nuestra sociedad se está instalando, naturalizando. Alguien con un arma o un poder supuesto, impone su voluntad sobre los demás”, profundizó el rosarino.
“Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre. Tu libertad es muy importante para la mía”, afirmó. “¡La música curó todo! El baile, el canto y el abrazo de todo el estadio encendido de amor. ¡Viva la música! ¡Gracias Mar del Plata!”, dijo. Además, cerró el mensaje con una frase en inglés: “Soy un guerrero. Nunca me rindo”.



