La película argentina La ilusión de un verano sin fin, de la directora Alessandra Sanguinetti, ganó el último sábado el Premio Horizontes Latinos del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La cinta producida por la directora rosarina Julia Solomonoff quien agradeció el premio en rueda de prensa y dijo que “da visibilidad" a una cinematografía como la argentina, que "perdió los apoyos públicos”.
Asimismo, la gala de clausura del Festival estuvo marcada por discursos de varios cineastas mostraron su apoyo al pueblo Palestino, entre ellos, la galardonada Alessandra Sanguinetti. Al momento de recibir su premio, dijo: “Espero que Israel saque las garras de Palestina y otros lugares porque, de lo contrario, vamos a ser nosotros Palestina”.
La ilusión de un verano sin fin, que también se alzó con el Premio de la Juventud, es un documental que transcurre en la pampa argentina y que la directora definió como “una carta de amor al campo argentino, a toda esa belleza que está en peligro”: “Mi deseo es que esta belleza siga sosteniéndose y que Estados Unidos saque las garras de Argentina”
Alessandra Sanguinetti (directora) �� “Esta película la venimos haciendo desde 1998, toda una vida, y no existiría sin sus protagonistas: Guillermina y Belinda. Es un poema de amor al campo argentino y su belleza, que está en peligro. Mi deseo es que esa belleza pueda seguir… pic.twitter.com/Wmxwa0jvbH— Donostia Zinemaldia - Festival de San Sebastián (@sansebastianfes) September 26, 2026
Por su parte, Solomonoff, directora de El último verano de la boyita, Nadie nos mira, Hermanas, Cocalero y Pendular, entre otras películas, sostuvo: “Es enormemente triste ver la falta de apoyo público al cine en Argentina" y hacer cine hoy en día en este país es "un acto de resistencia y de amor”.
La película
La ilusión de un verano sin fin sigue durante 25 años a dos primas inseparables que crecen juntas en la Pampa rural argentina. Lo que comienza como un juego de fantasía compartido en la niñez se transforma, con el correr de los años, en una exploración colaborativa sobre el paso del tiempo, la memoria y la experiencia de ser mujer. El registro íntimo de ese vínculo acompaña sus vidas desde los juegos de la niñez hasta la adultez.



