La investigación sobre una presunta organización que cometió violentos asaltos entre abril de 2024 y marzo de este año, sumó un tercer acusado. Se trata de Raúl Andrés Cejas (40), quien fue llevado a audiencia imputativa por múltiples robos, entre ellos, el perpetrado en marzo pasado en Comodoro Rivadavia al 2600, donde un grupo de ladrones atacó a una pareja que ingresaba a su casa y, en la huida, se tiroteó con la Policía e hirió a un agente en el cuello.
La audiencia se llevó a cabo en el Centro de Justicia Penal ante el juez Aldo Bilbao Benítez, quien ordenó la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley para Cejas luego de escuchar todos los indicios probatorios recolectados por el fiscal a cargo del legajo Alejandro Caron.
Caron atribuyó a Raúl Cejas haber participado junto con su hermano Eduardo Cejas y Matías Romano –ya acusados y presos– en un asalto a una distribuidora de alimentos ubicada en Lima al 1000, que tuvo lugar el 7 de noviembre del año pasado. Según la evidencia, llegaron en un Corolla Cross gris, entraron al galpón y se llevaron un millón y medio de pesos, una alianza de oro y el DVR de las cámaras.
El otro caso imputado al delincuente fue la entradera del 6 de marzo, en la que Romano y los hermanos Cejas fueron en un Partner a una casa de Comodoro Rivadavia al 2600, donde sorprendieron a los dueños mientras entraban con su auto a la cochera. A punta de pistola los obligaron a ingresar a la propiedad y allí arrancaron el DVR de las cámaras, 2.200 dólares y un reloj.
Al advertir la presencia policial en la escena, tres de los sospechosos huyeron por el portón del garaje, mientras que el otro se fugó a través de domicilios linderos.
De los ladrones que se fueron por el portón, dos sacaron armas –entre ellos, Raúl Cejas, según el fiscal– y dispararon contra los policías que estaban en el lugar, por lo que se produjo un tiroteo. En ese momento se inició una persecución. En Fragata Sarmiento y Rodríguez, los maleantes cruzaron otro móvil policial, en el que había dos agentes que llevaban citaciones judiciales, y robaron el vehículo de la fuerza de seguridad, una Fiat Toro. En el forcejeo, balearon a Federico C. en el cuello, quien fue asistido en el Heca y posteriormente evolucionó favorablemente.



