En los Tribunales de Rafaela, cuatro hombres rindieron cuentas por su participación el tráfico de más de 450 kilos de cocaína secuestrados el 28 de febrero en una camioneta que circulaba por el pueblo santafesino de Elisa, a 300 kilómetros de Rosario.
Tras la audiencia de formalización de este viernes, el juez federal Santiago Saux dispuso la prisión preventiva de W.F.L., W.D.F., R.G. y J.P.E. hasta el 8 de marzo de 2027 y el mismo plazo para la continuidad de la investigación, en línea con lo solicitado por los fiscales federales Federico Grimm y Martín Uriona.
Los fiscales sostuvieron que los cuatro imputados integraron “el eslabón logístico de la maniobra” junto con otros tres acusados que ya habían sido imputados en audiencias previas. Se trata de N.L.G., quien permanece bajo prisión preventiva, y G.A.L. y N.D.C., quienes se encuentran sujetos a la prohibición de salida del país.
La hipótesis fiscal sostiene que la utilización coordinada de al menos tres camionetas y la distribución de funciones entre los siete integrantes de la organización permitieron concretar, hace siete meses, el traslado de aquella casi media tonelada de droga.
La investigación se inició durante la madrugada del 28 de febrero pasado, cuando personal de Gendarmería Nacional realizaba un control vial sobre la ruta provincial 4, en el cruce con la ruta provincial 61, en inmediaciones de Elisa, Santa Fe.
En ese lugar, los agentes observaron una camioneta Volkswagen Amarok gris cuyo conductor, al advertir el control, emprendió la fuga. Luego de una persecución de unos 30 kilómetros, el vehículo fue encontrado abandonado a la vera de la ruta provincial 4, a unos 15 kilómetros del acceso a San Cristóbal.
Con autorización judicial, los efectivos requisaron la camioneta y encontraron en la caja 456 kilos de cocaína, distribuidos en 418 paquetes rectangulares con una misma identificación distintiva en su envoltorio: la imagen de un cebú raza guzerat, un bovino originario de India. El vehículo estaba registrado a nombre de N.D.C. y también había sido utilizado previamente por N.L.G., dos de los primeros imputados.
Las tareas posteriores permitieron establecer que el transporte del cargamento habría comenzado el día anterior. Esa reconstrucción se apoyó, entre otros elementos, en el seguimiento de otra Volkswagen Amarok, de color negro, que N.L.G. conducía el 27 de febrero y que escapó de un control policial en Santa Fe. Según la fiscalía, ese vehículo habría circulado inicialmente con el cargamento y luego la droga habría sido trasladada a la camioneta gris que finalmente fue abandonada y secuestrada.
Las medidas de investigación posteriores permitieron identificar a los cuatro nuevos imputados y solicitar sus detenciones, ordenadas por el juez Saux.
Los procedimientos se realizaron durante la noche del 22 de septiembre y permitieron concretar las detenciones de W.F.L., W.D.F. y R.G.; mientras que J.P.E. quedó detenido en forma conjunta con el Juzgado Federal N°2 de Morón, porque ya había sido aprehendido en agosto pasado en el marco de otra causa por narcotráfico instruida en esa jurisdicción bonaerense.
De acuerdo con la hipótesis presentada hoy por Uriona y Grimm, W.F.L. y W.D.F. tuvieron a su cargo la coordinación de la logística necesaria para concretar el traslado del cargamento. Ambos fueron vinculados con dos teléfonos celulares que habían quedado dentro de la camioneta en la que se secuestró la cocaína y que estaban asociados a líneas de su titularidad.
La extracción forense de esos dispositivos permitió reconstruir comunicaciones mantenidas con N.L.G., además de intercambios vinculados con los movimientos de los vehículos y con la revisión técnica de la camioneta Volkswagen Amarok gris en la que finalmente fue encontrado el estupefaciente.
En el caso de R.G., la fiscalía le atribuyó haber intervenido en la circulación y posterior ocultamiento de la camioneta Amarok gris utilizada para transportar la droga. Según la acusación, recibió el vehículo de N.D.C. y luego se lo entregó a W.D.F. Además, habría intentado ocultar esa circulación mediante la confección de documentación correspondiente a una supuesta compraventa del rodado que no reflejaba su verdadero destino.



