Este lunes comenzó en el Centro de Justicia Penal el juicio oral y público contra Agustín López Gagliasso, el joven imputado por haber embestido y matado a una mujer y a su hija, Tania Gandolfi (41) y Agustina García (17) cuando paseaban por Presidente Roca y el río con el resto de su familia. Oriundos de Córdoba, habían venido a Rosario de paseo. Diego García, viudo de Tania y padre de Agustina fue el primer testigo de la causa. Antes y después de declarar habló con los medios y lamentó que Gagliasso no siga el juicio de forma presencial, ya que lo hace vía Zoom. Aseguró no verlo arrepentido y dijo que sólo su madre le pidió perdón. Su otro hija, que sufrió heridas aquella tarde pero sobrevivió, se quedó en Córdoba. Él permanecerá en la ciudad hasta conocer el veredicto y pidió la pena máxima.
“Me enteré ayer (por este domingo) de que no venía y que va a estar vía Zoom. Me hubiera gustado que viniera al juicio porque lo vi solamente 30 segundos y no lo vi nunca más. Allá en Córdoba todo acusado está presente en un juicio”, dijo García en la previa del juicio en diálogo con Radio 2.
“¿Arrepentido? Yo nunca lo vi arrepentido. Nunca pidió perdón, así que eso no es arrepentimiento”, aseguró sobre si tuvo algún contacto con el acusado. Incluso, remarcó que solo lo vio “30 segundos el día de la tragedia” y después “nunca más”.
Tras declarar, reiteró que no escuchó de su parte arrepentimiento ni un pedido de disculpas. “La mamá me pide perdón por lo que hizo el hijo. El chico tiene que cumplir la condena, tiene que hacerse responsable”, insistió y apuntó que "estaba totalmente consciente de lo que hacía". La Fiscalía pidió 18 años, aunque dijo que él hubiera preferido más.
“Cuando yo lo vi y estuvo en una de las audiencias dijo «hagan de mi lo que quieran», yo no escuché que haya pedido perdón”, reiteró.
Contó que su declaración fue breve, porque todo pasó muy rápido; y que su otra hija, María Victoria, decidió quedarse en Córdoba. “Fue duro el primer día”, reconoció sobre la jornada en la que también declaró la acompañante en el auto de López Gagliasso, quien aseguró que le pedía que frenara y que ella misma temía por su propia vida.
"Yo creo que por María Victoria estoy acá. Por ella, por ella hago todo para que cierre y tenga justicia su mamá y su hermana”, dijo García antes de ingresar a la sala.
Persecución y exceso de velocidad en la costanera
El choque fatal ocurrió la tarde del 21 de enero de 2025. La investigación encabezada por las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias reconstruyó que López Gagliasso conducía un Peugeot 206 gris registrando 0,20 g/l de alcohol en sangre.
Las cámaras del sistema de monitoreo registraron el avance del vehículo desde la zona sur (Arijón y Ayacucho) hasta su paso por el túnel Arturo Illia. Dentro del viaducto, el conductor mantuvo un altercado con un motociclista e inició una persecución con sobrepasos y maniobras de zigzagueo entre los autos, alcanzando velocidades superiores a los 120 kilómetros por hora.
Al salir del túnel, en la intersección de Wheelwright y Presidente Roca, perdió el control del coche, subió a la vereda y embistió de lleno a la familia cordobesa que paseaba por el lugar. Tania Gandolfi y su hija Agustina murieron en el acto. Las pericias confirmaron la ausencia total de huellas de frenada antes del impacto.



