La Justicia de Rosario dictó este viernes la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley para Axel Mendoza, de 23 años, acusado por el femicidio de Débora Giuliana Bordón, la mujer de 31 años asesinada en la madrugada del martes en un departamento de Crespo al 500, en barrio Luis Agote.
La audiencia imputativa se realizó en el Centro de Justicia Penal ante el juez Aldo Bilbao Benítez, quien tuvo por formalizada la acusación presentada por la fiscal Anabel Cerutti por el delito de homicidio calificado por ser perpetrado por un hombre contra una mujer y haber mediado violencia de género.
De acuerdo con la imputación, el hecho ocurrió entre las 00.56 y las 00.59 del 4 de agosto, cuando Bordón concurrió al departamento tras haber sido contactada por Mendoza para mantener un encuentro íntimo a cambio de dinero.
Según reconstruyó la Fiscalía, cuando ambos estaban cerca de la cama, el imputado tomó un hacha de cocina y un cuchillo tipo sierrita y comenzó a atacarla. La mujer intentó defenderse mientras le preguntaba por qué la estaba agrediendo.
El preinforme de autopsia determinó que la víctima sufrió múltiples heridas de arma blanca en distintas partes del cuerpo, incluidas lesiones profundas en ambas manos compatibles con maniobras de defensa, además de heridas en el tórax, el hígado, el cuello y la cabeza. La lesión mortal fue un corte en el cuello que le provocó la sección de la vía aérea y de grandes vasos sanguíneos.
Para la Fiscalía, el ataque se produjo aprovechando la situación de vulnerabilidad de la víctima por ejercer el trabajo sexual y en un ámbito de intimidad donde no podía recibir auxilio. En la imputación se sostiene que el acusado actuó con una situación de predominio físico y ejerció un acto de dominación, cosificación y violencia machista sobre la mujer.
Tras el crimen, Mendoza escapó por el balcón que da al frente del edificio sobre calle Crespo con el objetivo de eludir el accionar policial.
En declaraciones a De 12 a 14 (El Tres), la fiscal Cerutti explicó que la detención del acusado se concretó cerca de las 6 de la mañana del mismo martes y destacó que la reconstrucción del caso fue posible gracias a la declaración de numerosos vecinos. "Se recabaron muchos testimonios de vecinos que ayudaron a la identificación del imputado y también con el relato del minuto a minuto de lo que fue la secuencia del hecho", señaló.
La fiscal agregó que el preinforme de autopsia confirmó que Débora "recibió múltiples lesiones de arma blanca" y sostuvo que esos elementos, junto con el resto de la evidencia reunida, permitieron fundamentar la prisión preventiva otorgada por el juez.
Cerutti también indicó que, por el momento, la investigación pudo establecer que fue el propio Mendoza quien contactó a Bordón para concretar el encuentro. "De momento, lo que se pudo comprobar es que Débora concurrió a ese domicilio a realizar un trabajo para el que había sido contactada previamente por el imputado. Por el momento no podemos ni afirmar ni descartar que haya habido un vínculo previo, pero sí sabemos que fue convocada por el imputado", afirmó.
Mendoza había sido detenido pocas horas después del hecho en el bar de una estación de servicio ubicada en Sarmiento y Pellegrini, donde se encontraba junto a su madre.
Gritos en el 1º B
Cerca de la 1, Facundo, un vecino del edificio que decidió intervenir tras escuchar los desesperados pedidos de auxilio, alertó a las fuerzas de seguridad y terminó descubriendo el cuerpo de la víctima en el balcón de la vivienda.
Según relató, todo comenzó alrededor de la una de la madrugada, cuando la violencia escaló. "Se sintieron gritos de auxilio, para lo cual procedí a cambiarme y bajamos con una vecina", describió.
Al llegar al primer piso, donde vivía el ahora imputado, el escenario ya había cambiado por completo. "Ya cuando bajamos, no se sentía más nada, no había más ruido. Salieron el resto de los vecinos del piso y quedaba un solo departamento, que era de donde vino el grito", recordó.
Otra vecina que participó del improvisado rescate narró cómo se vivieron esos instantes de desesperación. "Él le tapó la boca, se escuchaban los gritos de ella a través de su boca porque estaba como tapada. Apenas yo escucho eso, trato de definir si se estaban riendo o qué estaba pasando. Cuando entiendo el auxilio, grito que voy a llamar a la Policía", precisó.
La mujer se comunicó de inmediato con el 911, lo que permitió que un patrullero arribara al lugar en apenas tres minutos. Sin embargo, los efectivos se toparon inicialmente con un obstáculo legal para irrumpir en la propiedad. "No podíamos ingresar porque, al no escuchar ruidos ni nada, era una violación a la propiedad", explicó el vecino sobre las limitaciones que tenían los uniformados en ese momento.
Fue entonces cuando tomó una decisión que cambió el rumbo del operativo. "A mí me llamó mucho la atención que se dejaron de sentir gritos, a lo cual procedí a saltar el balcón y a encontrar el cuerpo", relató. Y agregó: "Me asomé por el balcón y vi el cuerpo enrollado en sábanas. El arma la tenía clavada en el cuello".
En el departamento, sobre una mesa, los policías encontraron un pasaporte con la identidad del morador, Axel Mendoza, lo que permitió establecer quién era el ocupante de la vivienda tras su rápida huida.
Mendoza fue detenido poco después en el bar de una estación de servicios ubicada en Sarmiento y Pellegrini. Estaba junto a su madre.
Esa misma noche, el médico policial constató que presentaba contusiones en distintas partes del cuerpo que, en principio, habrían sido provocadas por la víctima durante el forcejeo.
Tras conocerse el femicidio comenzaron a difundirse, de manera anónima, testimonios de al menos dos exparejas o mujeres que mantuvieron vínculos con Mendoza, quienes lo describieron como una persona obsesiva y controladora. Esos relatos fueron compartidos por las hermanas de Débora, que este viernes se manifestarán frente al Centro de Justicia Penal para exigir Justicia.



