El Ministerio Público de la Acusación investiga el fallecimiento de un hombre de 76 años cuyo cuerpo fue hallado este martes por la tarde en su departamento ubicado en un noveno piso de un edificio de Brown al 2000, en el centro de Rosario. En un comienzo se presumía que se trataba de una muerte natural, pero la detección de una serie de lesiones en el rostro durante la autopsia hizo que la causa intente establecer si fue atacado por un tercero

El caso se descubrió a partir de que Miguel Ángel P. no abriera la puerta a este martes a la empleada doméstica y no atendiera el teléfono. Con un cerrajero, familiares fueron al domicilio y encontraron muerto al hombre.

En un primer momento, desde la Agencia de Siniestralidad Vial y Homicidios Culposos ordenaron una serie de medidas para descartar si se trataba de un asesinato. Como el preinforme de la autopsia realizada en el Instituto Médico Legal determinó que tenía lesiones en la cara que podrían no ser producto de una caída, el legajo pasó a contar con la intervención del fiscal Franco Miatello de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas.

Según los primeros indicios, en el interior del departamento no faltaban elementos. Será clave el peritaje al celular de Miguel Ángel P. y el relevamiento de cámaras de videovigilancia de la zona.