Un juez penal dejó detenido a un hombre de 36 años que a mediados de febrero chocó y provocó la muerte de dos jóvenes que circulaban en moto por la zona sur de Rosario. La carátula del caso refiere a un homicidio culposo con agravantes: circular condicionado por los efectos de drogas, no respetar una señal de tránsito, haber provocado más de una víctima fatal y culpa temeraria.
La audiencia imputativa contra Diego Montenegro tuvo lugar el sábado, a un mes de haber protagonizado el choque fatal en el cruce de Ayacucho y Muñoz, en barrio Roque Sáenz Peña, ocasión en que fallecieron Uriel Báez y Axel Salinas, ambos de 20 años.
La fiscal Mariana Prunotto le atribuyó haber ocasionado el fallecimiento de Báez y Salinas mediante una conducta imprudente y antirreglamentaria.
El siniestro fatal ocurrió el 14 de febrero a las 5, cuando Montenegro circulaba por Ayacucho en sentido sur-norte al mando de un Volkswagen Polo bajo los efectos de estupefacientes. Al llegar a Muñoz, pese a tener un cartel de giro prohibido hacia la izquierda, dobló e invadió la mano norte-sur, por donde circulaba una Honda Tornado en la que se trasladaban Báez y Salinas. El vehículo impactó contra la moto, lo que provocó que los ocupantes salieran despedidos y fallecieran a causa de las lesiones sufridas.
La fiscal remarcó que la conducta de Montenegro implicó una violación concreta del deber objetivo de cuidado exigido. “Al conducir bajo los efectos de estupefacientes, atravesar la doble línea amarilla y realizar un giro prohibido, su accionar creó un riesgo jurídicamente desaprobado, generando una situación sorpresiva y no anticipable para los conductores que circulaban por la vía contraria, especialmente considerando que las víctimas no tuvieron posibilidad de evadir de ninguna manera su vehículo”, reprochó la funcionaria del Ministerio Público de la Acusación.
El juez Fernando Sosa tuvo por formalizada la audiencia imputativa y dispuso la prisión preventiva del imputado por el plazo de seis meses por homicidio culposo agravado por encontrarse bajo el efecto de estupefacientes, por violar una señal de tránsito que indica el sentido vehicular, por haber provocado más de una víctima fatal y por culpa temeraria.



