Si Rosario, Santa Fe y otros centros urbanos de la provincia tendrán o no viceintendente es algo que deberán resolver las propias ciudades autónomas cuando dicten –las que lo hagan– sus cartas orgánicas, las miniconstituciones locales que definirán su organización política. Todo indica que esa figura no se incorporará en la ley orgánica de municipios que el gobierno de Maximiliano Pullaro aspira a que la Legislatura sancione en las próximas semanas, luego de que fracasara en la discusión interna del frente oficialista Unidos el intento –impulsado por el javkinismo– de incorporarla ya para las elecciones de 2027.

Así las cosas, en los comicios de 2027 se elegirá en todas las localidades santafesinas intendente –no fórmula– y concejales. En esa elección se votaría también a los estatuyentes que redactarán la Carta Orgánica. La definición se desprende del borrador de la ley orgánica de municipios que el oficialismo pondrá desde el lunes a consideración del peronismo, con la idea de que obtenga el mayor acuerdo parlamentario posible. 

“Tiene poco consenso”, admitió ante Rosario3 una alta fuente del radicalismo sobre la posibilidad de que ya para 2027 se elija viceintendente en Rosario y Santa Fe, que era lo que los legisladores que responden a Pablo Javkin habían introducido en el proyecto original.

Fue el socialismo el que internamente salió a enfrentar esta posibilidad y agitó una sospecha: que el javkinismo y la UCR la impulsaban para, en la negociación de una fórmula, tener una llave para negociar un eventual acuerdo electoral con La Libertad Avanza.

“Nada que ver”, respondieron de manera coincidente fuentes de ambos sectores. Que sí tienen matices en cuanto a cómo sigue el asunto: mientras desde la administración del radical Maximiliano Pullaro creen que el tema se cierra dejándolo en manos de quienes redacten las cartas orgánicas, desde Rosario no se rinden y plantean que sería un “formato superador” que en 2027 la ciudadanía pueda elegir –y sacar de la rosca política– a quien vaya a presidir el Concejo Municipal.

“Restás un concejal, que pasan a ser 27 en lugar de 28, y elegís en fórmula a intendente y viceintendente, como pasa con el presidente y el gobernador con sus vices. No es ningún chino ni ninguna novedad”, sostienen desde el sector de Javkin.

Desde el PS, en tanto, esgrimían este viernes un argumento que consideraban lo suficientemente contundente como para clausurar la discusión: la nueva letra constitucional establece, en el capítulo de Régimen Municipal, que la “estructura institucional local” está “conformada por un intendente, un Concejo Municipal y un órgano de control externo”. Es decir, nada de fórmulas o viceintendentes. 

Lo paradójico es que uno de los que planteó en los debates internos que está a favor de la creación de la figura de viceintendente es Alberto Ricci, intendente de Villa Gobernador Gálvez, la ciudad más importante que gobierna el socialismo.

“Le dijimos que lo haga por carta orgánica”, reveló una fuente legislativa de su mismo partido que participa de las negociaciones.

Tensiones UCR-socialismo

El conflicto puntual por el viceintendente no es el único en el marco de la discusión de la ley orgánica de municipios y puso en escena una tensión interna creciente entre el socialismo –o al menos una parte de ese partido– y el radicalismo en la Legislatura.

Dos miradas diferentes que de alguna manera ya se expresaron y se arrastran desde la misma Convención Constituyente que incorporó a la Carta Magna santafesina la autonomía municipal: una más ejecutivista –la del radicalismo– y una más parlamentarista –la del PS–.

Por caso, hay dos puntos que los socialistas quieren dentro de la ley pero que desde el radicalismo aseguran que no van a estar en el proyecto: la obligación de establecer una mesa de transición entre el intendente saliente y el entrante que supervise algunas políticas de gobierno en el período final de una gestión y la obligación de que el intendente concurra con una determinada periodicidad al Concejo Municipal a rendir cuentas.

“Este es un país con tradición presidencialista donde los esquemas parlamentaristas no funcionan. Además, tenemos que pensar que esta ley es un marco que tiene que contener desde una colonia de menos de cien habitantes hasta una ciudad-Estado con más de un millón. No podemos contener todas las particularidades –que para eso estarán las cartas orgánicas– ni ser reglamentaristas al extremo como quiere parte del PS. En cambio, sí hay que pensar que esta norma va a regir la vida de los municipios de menos de diez mil habitantes –no habilitados constitucionalmente para dictar carta orgánica–. Para esos casos es que tenemos que ir al detalle”, dijeron a Rosario3 funcionarios de la gestión Pullaro que trabajan en el tema.

Pero el socialismo insiste con una mesa de transición y niega que esto implique un cogobierno. “Se trata de controlar que el que se va no contrate personal ni afecte presupuesto a futuro sin la justificación correspondiente. Es decir, preservar la transparencia de la gestión pública”, manifestó la fuente del PS consultada por Rosario3.

En principio, las conversaciones dentro de Unidos se cerrarán este fin de semana. La idea es presentarle el lunes un texto a los legisladores del PJ para que el jueves 12 de marzo el Senado saque la media sanción y el 19 se cinvierta en ley en Diputados.

Aunque en realidad el plazo que da la nueva Constitución es hasta septiembre, un año después de su entrada en vigencia.

Claro, es que en realidad la ley orgánica de municipios es la primera de más de 20 normas complementarias de la reforma constitucional que de acá a septiembre de 2027 debe aprobar la Legislatura. Si se tiene en cuenta lo que cuesta el consenso dentro del propio oficialismo para esta iniciativa, y que hay por delante temas tanto o más espinosos como el régimen de coparticipación y una nueva norma electoral, queda claro que tiempo no es lo que sobra.