El día de su reencuentro con Javier Milei en Tucumán por el Día de la Independencia, la vicepresidenta Victoria Villarruel lanzó un mensaje con fuerte connotación política, al homenajear "a quienes rechazaron la dominación extranjera" en la resistencia a las segundas invasiones inglesas. La vicepresidenta participó del acto en la Casa Histórica y presenció el discurso del presidente.
Tras escuchar las palabras del mandatario. habló con la prensa y brindó su perspectiva acerca de las palabras del mandatario. “Creo que el discurso que tenemos que dar es el de una unidad ante momentos difíciles de todos los argentinos”, dijo y añadió: “El discurso del presidente es político; hoy conmemoramos una fecha que nos trasciende a todos los espacios políticos”.
Villarruel se mostró contenta de estar en la vigilia “acompañando al Gobierno nacional, a todos los senadores, espacios políticos, a los gobernadores”, enumeró y reiteró su compromiso de “servir a la Argentina desde donde me encuentre”.
“Hoy por hoy, simplemente pienso en cumplir con mi deber, que es el de vicepresidente de la Nación, en un momento histórico importante”, reflexionó. Asimismo, destacó sus intenciones de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y aseguró que le “gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, con honestidad y con profundo patriotismo; con eso yo ya estoy hecha”.
Mensaje subliminal
"Hubo un hecho fundamental que encendió la llama de nuestra Independencia. Y fue la victoria del pueblo de Buenos Aires sobre el Imperio Británico un día como hoy de 1807", dijo la titular del Senado en una extensa publicación en la red social X, antes del acto en Tucumán.
"A 219 años de aquella victoria, mi homenaje a quienes rechazaron la dominación extranjera y demostraron el tremendo orgullo que significa ser hijos de esta tierra bendecida por Dios y protegida por el manto de la Vírgen", subrayó Villarruel.
El "rechazo a la dominación extranjera" podría leerse como un mensaje subliminal al Gobierno de Milei, que volvió a implementar una política de relaciones carnales y de alineamiento pleno con Estados Unidos, un paradigma que había brillado en los 90 y que se apagó en los 2000.
Sobre la batalla de Buenos Aires contra las segundas invasiones inglesas de 1807, Villarruel recordó que "la fuerza pirata contaba con 9 mil soldados experimentados para tomar una ciudad de 50 mil habitantes, contando niños, mujeres y ancianos".
"No podían fallar, pero se fueron humillados por un pueblo aguerrido que defendió con valentía a su tierra, su Iglesia y sus costumbres. Milicianos, vecinos, criollos, españoles, hombres y mujeres de distintas condiciones participaron de una defensa que sorprendió al mundo. Desde los techos, las esquinas y las barricadas, enfrentaron a una de las fuerzas militares más poderosas de la época y la obligaron a capitular", rememoró.
Según aseguró, aquellas "Invasiones Inglesas encendieron una llama que pocos años después sería fundamental para el nacimiento de nuestra Patria".
"Los argentinos aún no existíamos como Estado independiente, pero ya comenzábamos a reconocernos como un pueblo dispuesto a decidir su propio destino sin esquivar a la lucha", afirmó.



