Después de varias temporadas dominadas por tonos intensos o neutros clásicos, el color manteca (también conocido como butter yellow) empieza a ganar terreno como una de las apuestas más sofisticadas del próximo otoño-invierno. Se trata de un amarillo suave, casi pastel, que aporta luz sin resultar estridente y que funciona como una alternativa fresca al beige o al blanco roto.

Butter yellow en otoño-invierno 2026 (mujerhoy.com)

Butter yellow en otoño-invierno 2026

La clave de su éxito está en su versatilidad. A diferencia de otros amarillos más vibrantes, este tono se adapta fácilmente a looks de día y de noche. Puede aparecer en prendas protagonistas como tapados, sweaters o pantalones sastreros, pero también en detalles sutiles como accesorios o calzado, sumando un toque de color sin desentonar.

Butter yellow en otoño-invierno 2026 (pinterest.com)

A la hora de combinarlo, el manteca se lleva especialmente bien con una paleta neutra. En este aspecto, gris, negro, marrón y blanco son sus aliados naturales. Sin embargo, también se anima a mezclas más jugadas, como con tonos vino, verde oliva o incluso denim, logrando outfits equilibrados pero con personalidad.

Butter yellow en otoño-invierno 2026 (vogue.es)

Otra de sus ventajas es que se adapta a distintos estilos. Puede formar parte de un look minimalista y elegante, pero también de propuestas más relajadas y urbanas. En versiones oversized o en tejidos suaves, el butter yellow aporta calidez y modernidad sin esfuerzo, alineándose con la tendencia de prendas cómodas pero con intención estética.