La noticia del fallecimiento de Alejandro "Puche" Rodríguez caló hondo en el mundo Newell’s. Con más de tres décadas en la institución y un presente como utilero de la división reserva, Puche no era un empleado más: era un formador silencioso. Así lo definieron Gabriel Heinze y Lucas Bernardi en una charla cargada de nostalgia y lágrimas en Zapping Sport por Radio 2.
Desde Inglaterra, donde la diferencia horaria y la distancia no fueron impedimento para que el "Gringo" brindara su testimonio, el exentrenador leproso se mostró visiblemente afectado. Además, remarcó que la última vez que había dado una entrevista era cuando dirigió su último partido en Newell's.
"No es fácil hablar de él. Fue una noticia dura que sorprendió. Es muy fácil explicarle a un nene quién era el Puche: era un tipo muy simple, muy familiar, muy de lo suyo. Vivía para su señora Norma, para sus hijos y para Newell’s", arrancó Heinze.
Lamentamos informar con dolor el fallecimiento de Alejandro Rodríguez.
Puche trabajó en la institución durante más de tres décadas y se encontraba desempeñando la labor de utilero de reserva.
Enviamos nuestras sinceras condolencias a sus familiares, amigos y compañeros ❤️�� pic.twitter.com/hP6hjL9FqC— Newell's Juveniles (@NewellsJuvenil) March 12, 2026
La relación del Gringo con Rodríguez trascendió el verde césped hace décadas. "A mí me ayudó muchísimo en mis primeros años en la pensión. Ayer mismo dije: fue un gran tipo, la puta madre. Parece que los buenos tipos se van al cielo y eso es una gran verdad", sentenció.
Heinze reveló un detalle que pinta de cuerpo entero la humanidad de Puche: "Soy el padrino de una de sus hijas. Recuerdo muchas cosas personales... este viejo terco, gran cebador de mates y con un corazón tremendo que te daba lo que no tenía. A mí me dio un plato de comida y él no comió, eso no me lo voy a olvidar en mi vida".
Por su parte, Lucas Bernardi, quien hoy comanda la reserva donde Puche desempeñaba sus tareas, destacó el rol institucional que ocupaba Rodríguez en la formación de los juveniles.
"Él traspasa el momento de si vos eras bueno, malo o regular; si jugaste en primera o no. Él te marcaba el camino, te educaba sobre cómo era lo que iba a pasar. A veces se ponía incómodo o era cabezón, pero cuando estabas en ese momento de incertidumbre entre subir o bajar de categoría, el tipo estaba ahí escuchando a todos", relató Lucas.
Bernardi hizo hincapié en la importancia de estas figuras "invisibles" para el éxito de un club: "Hay gente que las instituciones deben cuidar porque están a la sombra y son los que verdaderamente cuidan a tus futbolistas. Puche traspasa todas las barreras del fútbol".
Incluso, comparó el impacto de la noticia con su círculo más íntimo: "Para mí hoy es como a mi viejo, le golpeó la noticia porque ya traspasa el vestuario. Es una persona que va más allá, pasa a ser parte de mi familia".
Ambos coincidieron en que la mayor virtud de Alejandro Rodríguez fue su capacidad para contener a cientos de chicos que llegaban con el sueño de ser profesionales, muchas veces lejos de sus casas.
Bernardi agregó: "Volví hoy a los 47 años a dirigir la reserva y me encontré con él. Participó de un montón de eventos de mi vida privada. Es alguien indispensable porque en momentos de mucha tristeza o tensión, hay gente en la sombra que te baja, que te acompaña y te indica que el camino es por ahí".
“Logró que toda su sabiduría, su solidaridad y sus consejos hayan sido en el más absoluto anonimato. Por eso se lo quiere. La grandeza te la da lo simple. Al chico que le pregunte al papá quién era, le diría: era un tipo simple con una inmensidad”, agregó Heinze.
Sobre el final, recordaron con una sonrisa ese "derecho de piso" que Puche les hacía pagar al llegar. "Te medía la personalidad, te educaba. Y a los cuatro días ya estabas tomando mates con él", recordó Lucas.
Para Newell's, la pérdida de Puche Rodríguez no es solo la de un utilero, sino la de un pilar del sentido de pertenencia de Bella Vista. Como cerró Bernardi: "Era un educador, un compañero y una gran persona. Hay que recordar a quienes cuidan a la persona más allá del jugador de fútbol".



