Miles de personas (autoconvocadas, afiliadas a partidos políticos, o agrupadas en torno a organismos de derechos humanos) protagonizaron este martes 24 de marzo una nueva movilización hacia Plaza de Mayo, que se vio colmada. En el marco de los 50 años del último golpe de Estado que dio paso a la dictadura más sangrienta de la historia argentina, organismos de Derechos Humanos leyeron un documento en el que hubo críticas al gobierno nacional. 

El texto completo que leyeron organismos de Derechos Humanos en el acto central: 

A 50 años del golpe genocida, estamos juntos nuevamente en esta histórica Plaza, y en todas las plazas del país, con profunda convicción, para reafirmar que la memoria se defiende luchando y porque sabemos que es necesario unir las luchas para fortalecerlas en tiempos difíciles.

¡Son 30.000! Fue y es genocidio. ¡No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!

Hoy están presentes en esta plaza y queremos que las nuevas generaciones y toda la sociedad conozcan quiénes eran, cómo pensaban, cómo vivían, qué sueños tenían y por qué luchaban las y los 30.000. Por eso hoy estamos marchando con sus fotos. Porque estamos aquí para recordar a esas generaciones que a mediados del siglo pasado comenzaron a organizarse, para luchar contra quienes, como hoy, querían convertir la Argentina en colonia del imperialismo yanki y europeo.

En un país con un fuerte desarrollo industrial, las y los obreros, junto con las y los trabajadores del campo, luchaban por condiciones de trabajo justas, salarios dignos y acceso a la tierra. Al mismo tiempo, amplios sectores del movimiento obrero retomaban las tradiciones históricas de lucha y avanzaban en su conciencia de clase, elaboraban programas políticos y de gobierno, que iban más allá de las demandas meramente reivindicativas. Son ejemplo de ello el sindicalismo por la liberación nacional impulsado por la CGT de los Argentinos, así como las experiencias clasistas de los sindicatos y las coordinadoras en los cordones industriales de las grandes ciudades. El movimiento estudiantil impulsaba la unidad con la clase trabajadora, una universidad al servicio del pueblo. Defendía el legado de la Reforma Universitaria y no sólo su autonomía y su lugar en el cogobierno, sino también la gratuidad de la educación superior, lo que permitió que los hijos e hijas de obreros y campesinos llenaran las casas de estudios.

La unidad obrero estudiantil junto a las Ligas Agrarias, los sacerdotes para el Tercer Mundo, el movimiento villero, se unieron en las heroicas jornadas del Cordobazo, Mendozazo, Tucumanazo y tantos otros levantamientos populares que desafiaron a las dictaduras de turno.

En ese clima de movilización se inscribe la histórica huelga de los obreros de Villa Constitución en 1975, una lucha emblemática que puso en jaque a una dirigencia empresarial y política que se aferraba a la defensa de sus privilegios.

Las y los 30 mil detenidos-desaparecidos, los más de 10.000 presos políticos y miles de exiliados son parte de ese movimiento popular que se organizaba y luchaba a pesar de las persecuciones, proscripciones y los sucesivos golpes de Estado. Reivindicamos todas sus luchas que formaron parte de la militancia como herramienta de transformación de la realidad en organizaciones del Peronismo Revolucionario, como Montoneros, la FAP, o el movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo; la tradición guevarista del PRT-ERP; la trotskista como la del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) o las tradiciones anarquistas, socialistas y comunistas: Partido Comunista, Vanguardia Comunista y Partido Comunista Revolucionario, por nombrar sólo a algunas de las más de cientos de organizaciones y espacios de participación política, sindical, estudiantil y social, luchando por una sociedad sin opresión ni explotación. Venimos de esas tradiciones y nos sirven como experiencias para fortalecer y recrear la lucha popular contra el gobierno fascista de Milei y Villarruel.

Aquellos a los que les arrebataron la vida eran hijos e hijas de este pueblo como lo son ustedes, llenos de alegría, sueños y esperanzas, que se impusieron la tarea de cambiar el mundo y el país. Esa tarea está inconclusa y es nuestra responsabilidad tomar sus banderas en estos momentos donde gobiernos de ultraderecha integrados por sectores fascistas junto al imperialismo han vuelto a atacar a los pueblos de nuestro continente y del mundo.

La dictadura genocida tuvo como antesala el gobierno de Isabel Perón, con López Rega y la Triple A, la CNU y demás bandas fascistas; el ensayo de genocidio del Operativo Independencia, mientras avanzaba el Plan Cóndor en los países de la región.

El golpe de Estado de 1976 instauró en la Argentina un nuevo modelo económico basado en la valorización financiera del capital, la desindustrialización y la primarización de la economía, acompañado por una apertura indiscriminada de las importaciones. La dictadura desató un genocidio recurriendo al terrorismo de Estado, cuyo objetivo fue desarticular el alto nivel de organización, participación política y conciencia social que amplios sectores del pueblo argentino habían alcanzado en las décadas previas.

El 24 de marzo de 1976 se nacionalizó el plan sistemático para desaparecer y asesinar a miles de militantes y luchadores. Se pusieron en funcionamiento más de 800 centros clandestinos de detención, por donde pasaron miles de compañeras y compañeros. Fueron robados cientos de bebés que nacieron durante el cautiverio de sus madres y que crecieron con su identidad arrebatada.

La gran mayoría de las y los detenidos-desaparecidos fueron fusilados o murieron como consecuencia de las torturas a las que fueron sometidos, muchos fueron asesinados en los “vuelos de la muerte”. Nunca nos entregaron sus cuerpos: por eso exigimos ¡que digan dónde están!

A partir de aquel 24 de marzo de 1976, con el quiebre institucional, se cerró el Congreso, se suspendieron los partidos políticos y se intervinieron los sindicatos. Se prohibieron los centros de estudiantes y todo tipo de organización social. Se censuró a la prensa, la ciencia y el arte. Construyeron el enemigo interno, los llamaron “subversivos y terroristas” para justificar el accionar criminal contra las organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, sindicales, culturales, religiosas y toda forma de lucha y resistencia de nuestro pueblo.

Cuando decimos que SON 30.000 hablamos de sus vidas, de sus luchas, de sus militancias y de sus compromisos con los pueblos oprimidos.

Ese golpe genocida fue cívico-militar, con la participación de grupos económicos, sectores de la Iglesia y la embajada de Estados Unidos.

Hace 49 años, Rodolfo Walsh difundió su Carta Abierta a la Junta Militar y denunció la miseria planificada, el verdadero corazón del proyecto de la dictadura. Sabemos quiénes se beneficiaron con la sangre del pueblo: los Blaquier, los Noble Herrera, los Pérez Companc, los Rocca, los Macri, Ford, Mercedes Benz, Martínez de Hoz, Braun, Fortabat, los Madanes Quintanilla, entre otros, que aumentaron exponencialmente el endeudamiento externo.

Incluso en la guerra de Malvinas los militares cometieron delitos de lesa humanidad contra los conscriptos que sí enfrentaron al enemigo inglés apoyado por EEUU.

La impunidad fue política de Estado durante décadas: fue la inclaudicable lucha de las Madres, Abuelas, Familiares, sobrevivientes, organismos de derechos humanos junto a la movilización popular y la rebelión del 2001, y la condena social a la impunidad, lo que permitió avanzar y reabrir los juicios a más de 1.500 genocidas, en los que fueron decisivos los testimonios de las/los ex-detenidos desaparecidos.

Los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles, y la desaparición forzada es un delito que se sigue cometiendo hasta tanto se sepa la suerte de cada desaparecido. Por ello la desaparición forzada no es tema del pasado, sino del presente, prueba de ello son los 12 compañeros asesinados en La Perla e identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense. QUE DIGAN DÓNDE ESTÁN Y Decimos BASTA de demoras judiciales, BASTA de privilegios y prisiones domiciliarias.

Fueron las luchas del pueblo las que derrotaron una y otra vez los sucesivos intentos de impunidad como la ley de autoamnistía militar, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los Indultos de Menem y el fallo de la Corte del “2 x 1” en el gobierno de Macri.

A 50 años del golpe, reclamamos la urgente apertura y entrega de todos los archivos de todas las áreas del Estado desde 1974 a 1983 para avanzar con las investigaciones de los responsables de estos crímenes.

Juicio y castigo a todos los militares genocidas, miembros de las Fuerzas de seguridad, responsables civiles y cómplices que aún queda pendiente condenar. Cárcel común, perpetua y efectiva para todos los genocidas.

Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura cívico-militar para maximizar sus ganancias y profundizar la dependencia. Gobiernos como los de Menem y Macri profundizaron ese modelo mediante el ajuste, las privatizaciones, la desindustrialización, el desmantelamiento de las políticas públicas y los derechos sociales.

El gobierno de La Libertad Avanza profundiza la dependencia de Trump y el imperialismo norteamericano. Ataca los derechos populares y obedece los mandatos del FMI con una reforma laboral esclavista, votada por las fuerzas oficialistas y aliadas. Para esto contaron con el apoyo imprescindible de diputados y senadores que responden a gobernadores que aplican el ajuste. A esto se le suman otras contrarreformas como la previsional, tributaria, política y penal, mientras entrega los bienes comunes como botín del extractivismo más feroz.

Estas reformas significan retroceder más de un siglo en derechos logrados con luchas: la jornada de ocho horas, el derecho a una jubilación digna, la salud y la educación pública. Avanzan pisoteando la Constitución Nacional, los tratados internacionales y las leyes protectoras.

Estos modelos capitalistas neoliberales, no pueden imponerse sin represión, es así que profundizan los ataques a la organización popular, persiguen a quienes luchamos, equipan a las fuerzas represivas, arman causas, proscriben, amplían ilegalmente las atribuciones de los servicios de inteligencia, conforman comandos de fuerzas federales y provinciales para intervenir en los conflictos sindicales, avalan el gatillo fácil y militarizan funciones civiles avanzando hacia un régimen más autoritario, antidemocrático y represivo.

Hoy hay un gobierno que no sólo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio. Por eso desmantela las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y desfinancia los espacios de memoria que funcionan en los lugares donde hubo centros clandestinos, incumplen la obligación del Estado de dar cumplimiento a las reparaciones históricas y pago de pensiones para las y los ex presos políticos, exiliados, hijos y sobrevivientes que reciben pensiones mínimas y no tienen obra social.

Denunciamos la censura y el hostigamiento a las y los trabajadores que quedaron sosteniendo estos espacios, a quienes les prohíben realizar actividades centrales para el sostenimiento de la Memoria. Exigimos su preservación y el cuidado de las pruebas materiales.

Las consecuencias del plan sistemático de robo de bebés del último golpe de Estado aún persisten. Los cientos de bebés nacidos en centros clandestinos de detención, los niños y niñas desaparecidos junto a sus padres, que aún seguimos buscando, son los desaparecidos con vida de la dictadura.

Cada restitución de un nieto o nieta de las Abuelas de Plaza de Mayo es la evidencia de las atrocidades que cometió el terrorismo de Estado: secuestro, desaparición, asesinato, robo, sustracción de menores y falsificación de documentos públicos.

El Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados, pero desde la asunción del gobierno de Milei no ha pasado otra cosa que la reducción de las políticas públicas para garantizar éste y todos los derechos del pueblo. El Banco Nacional de Datos Genéticos ha visto intervenida su estructura y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad reducido a la mitad su planta de trabajadores.

Llevamos 140 casos resueltos. Todavía buscamos a casi 300 hombres y mujeres con su identidad cambiada, que legan en sus hijos e hijas, sin saberlo, el silencio sobre la desaparición de sus padres y madres. Necesitamos de las instituciones públicas, del acompañamiento de la sociedad, del ejercicio de memoria, de quiebre de los pactos de silencio para seguir encontrando a los hijos e hijas de quienes lucharon por un país más justo. Por eso, si saben de alguien con dudas, acompáñenlo; y si tienen información sobre un posible hijo de personas desaparecidas, acérquenla. Nunca es tarde.

Estamos en esta plaza, con los 30 mil como bandera, con las Madres y las Abuelas, con los sobrevivientes de los campos de concentración, con los hijos, hijas, los nietos y las nietas, hermanos y hermanas, con los familiares de los detenidos-desaparecidos, y con el conjunto de organismos de derechos humanos acompañados por el pueblo para decirle a Milei: la memoria es nuestra herramienta. Y para exigir ¡Que digan dónde están! A 50 años del golpe exigimos que los genocidas y sus cómplices den la información que ocultan. A pesar de los juicios, pruebas y condenas por sus crímenes, siguen sosteniendo el pacto de silencio.

Después de haber consolidado la condena social y lograr la anulación de las leyes de impunidad con la lucha del pueblo, llegaron los juicios. En ese contexto fue desaparecido nuevamente Jorge Julio López y 20 años después seguimos sin saber dónde está ni qué hicieron con él: ¡Aparición de Jorge Julio López, castigo a los culpables! Justicia por Silvia Suppo, testigo en juicios de lesa humanidad.

Mientras los sobrevivientes siguen contando el terror en los juicios, cada vez hay menos genocidas en la cárcel común: más del 80 por ciento de los detenidos tiene el beneficio del arresto domiciliario, otros están en la cárcel VIP de Campo de Mayo y más de 1.500 están libres.

Mientras los genocidas son reivindicados por el gobierno, la política represiva y la persecución judicial se vuelven el método para acallar las luchas del pueblo. Avanza la criminalización de la protesta. Delegados de las cooperativas y organizaciones sociales, integrantes de las comunidades, militantes políticos y manifestantes son perseguidos, procesados y encarcelados.

A 50 años del golpe genocida valoramos haber construido este gran acto de unidad más allá de las diferencias. Desde el conjunto de organismos de derechos humanos y organizaciones convocantes a esta Plaza de Mayo y plazas del país, reclamamos con fuerte convicción:

¡Libertad a Milagro Sala, Facundo Jones Huala, Milton Tolomeo, Daniel Vera y a todas las presas y los presos políticos, exigimos el cierre de todas las causas. Reclamamos la anulación de la condena a Alejandro Bodart y del procesamiento a Vanina Biassi, porque denunciar un genocidio no es delito.

La prisión y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, ex presidenta de la Nación, en un proceso denunciado por absolutas irregularidades, durante el cual se atentó contra su vida, merece nuestra preocupación y repudio. ¡Libertad a Cristina Fernández!

A pesar de todo lo que hemos construido en estas más de cuatro décadas desde el fin de la dictadura, la represión del Estado se ha cobrado las vidas de cientos de argentinos como los asesinados el 19 y 20 de diciembre.

A más de 20 años de la Masacre de Avellaneda, exigimos juicio y castigo a los responsables políticos de los asesinatos de Darío Santillán y Maxi Kosteki.

Compañeros Mariano Ferreyra y Carlos Fuentealba, presentes. Justicia por Luciano Arruga, Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, Facundo Castro, Elías Garay, Luis Espinosa, Facundo Molares, Florencia Morales, Juan Gabriel González, las víctimas de gatillo fácil y demás víctimas de la represión estatal.

El gobierno de Milei y Villarruel hace de la represión a la protesta y el ataque al derecho de huelga una política de Estado para impedir la movilización.

¡Derogación del inconstitucional protocolo anti protestas de Bullrich! ¡Basta de represión estatal!

¡Basta de gatillo fácil, razias, detenciones arbitrarias y persecuciones!

¡Exigimos el cese del hostigamiento, las torturas y las muertes en lugares de detención y encierro!

Derogación de la ley de baja de la edad de punibilidad y la criminalización a las adolescencias. Nuestras pibas y pibes no son delincuentes. Por la efectiva aplicación de las políticas públicas que garanticen y amplíen derechos y fortalezcan el sistema de protección integral de niñez y adolescencia, por infancias y adolescencias libres de toda violencia.

Denunciamos el vaciamiento de las políticas públicas solidarias. Universalización de la asistencia social, no al cese de los programas sociales, aumento de sus montos, reapertura de las inscripciones y entrega de alimentos a los comedores comunitarios. Por trabajo genuino.

Repudiamos el brutal ataque a las y los jubilados y la represión a todas las movilizaciones populares. ¡Exigimos el aumento de las jubilaciones ya! ¡Justicia para Pablo Grillo y castigo a los responsables!

Le decimos no a la destrucción de la salud pública. Y a la política de cierre, vaciamiento, despidos y privatización de hospitales y programas de salud. ¡En defensa del hospital Garrahan como causa nacional! Rechazamos los sumarios, sanciones e intentos de despidos que el gobierno quiere consumar a pesar del fallo judicial favorable! Aplicación efectiva de la ley de Emergencia Pediátrica y de la ley nacional en Discapacidad.

¡Defensa incondicional de la educación pública, gratuita y laica en todos los niveles! No a la degradación del ministerio de Educación. Aplicación efectiva de la ley de Financiamiento Universitario y rechazo al nuevo intento de modificación del gobierno de Milei para no cumplirla.

No a la entrega de los bienes comunes. La ley de Glaciares no se toca. Defendemos la tierra y el agua contra el extractivismo. El RIGI profundiza la política que incendia e inunda los territorios y persigue a nuestras comunidades.

Basta de militarización de los territorios. Exigimos el respeto de los derechos de los pueblos originarios a los territorios ancestrales, autodeterminación y cultura, y acompañamos los reclamos de restitución. Abajo toda la legislación represiva: leyes antiterroristas, derogación de la reforma inconstitucional del código penal, las leyes de reiterancia, reincidencia, anti-mafia y decreto habilitante de las Fuerzas Armadas en inteligencia y seguridad interior.

Exigimos a los tres poderes del Estado la anulación y derogación de la Ley Bases, los DNU 70/23 y 941/25 que empodera más a la ex SIDE.

Rechazamos la política pro fascista, colonial, racista y xenófoba de este gobierno. Basta de atacar y perseguir a migrantes. ¡Migrar no es delito!

Denunciamos el desmantelamiento de las políticas de género y diversidad, el ataque a los derechos logrados por mujeres y personas LGBTINB+ y la promoción de discursos de odio desde las más altas esferas del Estado, como también el aumento de la violencia machista. Basta de Femicidios. Aparición con vida de Tehuel. Justicia por Diana Sacayán. Cuidados y reparación para la población travesti trans.

La deuda es una estafa, las estafas no se pagan. La única deuda es con el pueblo, que esa plata se destine a las jubilaciones, medicamentos, protección social, trabajo, vivienda, salud y educación y no al Fondo. Fuera el FMI.

Abajo la reforma laboral esclavista de Milei, del FMI y de las patronales. Basta de despidos de trabajadores del sector público y privado. No al cierre de empresas y fuentes de trabajo. Las políticas de ajuste y destrucción de derechos han sido y son devastadoras y no fueron respondidas con un plan de lucha contundente para frenarlas. Los cientos de miles que hoy llenamos las calles damos cuenta de la voluntad de salir a luchar. Necesitamos que las centrales de trabajadores y trabajadoras se pongan al frente de un plan de lucha contra estas políticas. Paro general y plan de lucha ya.

Desde esta plaza nos solidarizamos y hacemos nuestras las luchas del mundo.

Justicia por las niñas Villalba, asesinadas por el Ejército de Paraguay. Aparición con vida de Lichita. Fuera el imperialismo norteamericano de Venezuela, basta de bloqueo y agresiones a Cuba, fuera yanquis de América Latina.

Milei está alineado con el sionismo genocida. Nos pronunciamos por una Palestina libre repudiamos el genocidio en Gaza y la agresión de EEUU e Israel contra el pueblo de Irán. Decimos NO al Genocidio, NO a la Guerra.

Por la autodeterminación de los pueblos.

Pasaron 50 años y seguimos luchando por Memoria, Verdad y Justicia. Por pan, salud y trabajo. Educación y vivienda.

Levantemos ahora mismo muy alto las fotos de los desaparecidos y desaparecidas. En este momento miran hacia la casa de gobierno, a ese Poder del Estado que no los busca, mientras los niega.

Con 30.000 luchas como bandera, no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Porque somos el país del Nunca Más y el pañuelo blanco. Porque seguiremos, como sostuvo Paco Urondo, hasta que todo sea como lo soñamos y también como lo luchamos.

A 50 años del golpe genocida estamos en esta Plaza para decir todos juntos, con la unidad que necesita nuestro pueblo:

¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!

¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!

¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!

¡Ahora y siempre!

¡Ahora y siempre!

¡Ahora y siempre!

Cristina Kirchner saludó desde el balcón de su casa a los manifestantes

 

Después del mediodía, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner salió al balcón de su departamento en el barrio porteño de Constitución, ubicado sobre la calle San José 1111. En el lugar, cientos de militantes se concentraron desde temprano y la recibieron con cánticos y muestras de apoyo durante su breve aparición.

 Cristina Kirchner saludando a los manifestantes desde el balcón de su departamento del barrio porteño de Constitución, en el marco de la movilización por los 50 años del golpe de Estado.
. Cristina Kirchner saludando a los manifestantes desde el balcón de su departamento del barrio porteño de Constitución, en el marco de la movilización por los 50 años del golpe de Estado.

La salida se dio en el marco de una jornada intensa en movilizaciones y actos por el Día de la Memoria, con fuerte presencia de distintos sectores políticos y sociales, tanto en Buenos Aires, como en todo el país.

La jornada tendrá su momento culminante alrededor de las 16, con la lectura del documento elaborado por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia y la Mesa de Organismos de Derechos Humanos, en el escenario central de Plaza de Mayo.