Europa atraviesa una grave ola de calor y los satélites lo confirman con claridad. Los nuevos datos de la misión Sentinel-3 del programa europeo Copernicus muestran, en colores vibrantes, cómo las temperaturas abrasadoras se extienden por todo el continente.
Aunque el verano aún no comenzó en el hemisferio norte, el sur de Europa ya registra picos de 40°C (104°F). En Londres, los termómetros superaron los 35°C (95°F), muy lejos de la media habitual de mayo, que oscila entre 10°C y 19°C (50°F y 66°F) y suele venir acompañada de lluvias. Hungría, España, Italia, Alemania y Suiza también reportan temperaturas extremas.
Las alertas meteorológicas severas ya se activaron en toda Europa Occidental. Millones de personas enfrentan un calor que, para esta época del año, es “increíblemente descabellado”, según Peter Thorne, director del Centro de Investigación Climática Icarus de la Universidad de Maynooth en Irlanda.
��️Les températures sont actuellement bien au-dessus des normales saisonnières sur l’Europe de l’Ouest.
1e carte : températures de surface en Europe, d’après les données du satellite Sentinel-3 de #Copernicus du 26 mai.
2e carte pour la France ce 27 mai via @PlatformAdam pic.twitter.com/SDJXzdtA2K— Rêves d'Espace (@RevesdEspace) May 27, 2026
¿Qué muestra la imagen?
La imagen del 29 de mayo de 2026 utiliza datos de Sentinel-3 para mapear la intensidad y el alcance del calor. Lanzado en 2018, Sentinel-3 forma parte del programa de observación de la Tierra Copernicus, impulsado por la Comisión Europea con apoyo de la Agencia Espacial Europea. Su objetivo es monitorear cambios en mares y tierra desde el espacio.
“Sabemos sin lugar a dudas que olas de calor como esta son más probables y más severas debido al cambio climático”, señaló Thorne a la cadena de noticias CNN. Los récords que se están batiendo, sobre todo en Reino Unido y Francia, refuerzan esa tendencia.
¿Podría pasar lo mismo en el hemisferio sur este verano?
Según los expertos “Sí”, y hay varios motivos. En primer lugar el cambio climático no respeta hemisferios y los eventos extremos que rompen récords en el norte suelen tener su correlato en el sur 6 meses después. La temperatura media global sigue subiendo, y con ella la probabilidad de olas de calor más largas e intensas.
Antecedentes recientes en Sudamérica
Argentina ya registró 46.5°C en Rivadavia, Salta, en diciembre 2023. En enero 2022, Buenos Aires tuvo 9 días seguidos arriba de 35°C y una sensación térmica de 42.5°C. El Servicio Meteorológico Nacional indica que la cantidad de olas de calor en el país se triplicó desde 1960.
Por lo tanto lo que se proyecta para verano 2026-2027 podría no gustar mucho al team invierno. Si se repite el “salto térmico” europeo de +16°C sobre la media, el centro y norte de Argentina podrían enfrentar jornadas de 45-48°C. Las regiones con mayor riesgo son: Chaco, Santiago del Estero, Formosa, norte de Santa Fe y Cuyo. La Patagonia también podría ver récords, con ciudades como Bariloche superando los 35°C.
A junio 2026 aún no está definida la fase para diciembre-febrero. Con El Niño, aumenta el calor húmedo en el Litoral; con La Niña, las olas de calor secas se extienden más días en la zona núcleo. En fase neutra, el cambio climático domina el patrón, igual que ocurre ahora en Europa.



