Después de una larga espera, la familia de Giovani Mvogo, el adolescente de 17 años fallecido el jueves 28 de noviembre de 2024 en el Parque España, conoció el resultado de una pericia que debía ser clave para la investigación pero que no fue concluyente para explicar qué pasó aquella madrugada. Por eso, Vanesa Palavecino, la mamá, criticó los 320 días que pasaron hasta conocer el estudio de la simulación realizada el 7 de agosto pasado y denunció “faltas graves” en el proceso.
“Entendemos que la Justicia tiene sus tiempos, pero nosotros vemos acá una falta de compromiso. Hace apenas unos días se nos hizo entrega de un informe que veníamos esperando hace más de diez meses y que no concluye nada”, afirmó Palavecino a Rosario3 en relación a que el estudio no se inclina por la hipótesis de homicidio ni de suicidio.
Para la madre de Giovani, esta “es una investigación que no tiene avances”. “Todavía estamos esperando que se nos haga entrega de las cámaras de videovigilancia que tienen un link y un DVD pero no puede ser tanta casualidad que se hayan perdido tanto el link como el DVD”, recordó.
Por su parte, desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmaron a este medio la finalización el viernes pasado del “informe técnico científico forense donde se realiza un análisis integrado de caída desde altura, evaluación cinemática biométrica forense y determinación de mecánica de fallecimiento”.
La Fiscalía de Mariana Prunotto, de la Unidad Especial de Siniestros Viales y Delitos Culposos, informó que el estudio forma parte de “las evidencias a evaluar para determinar los próximos pasos procesales” y agregó que esperan “el informe de parte solicitado por la querella para su evaluación conjunta”, es decir la pericia que realizó un especialista a pedido de la familia Mvogo.
Aunque el informe oficial no es concluyente, analiza las distintas probabilidades de cuatro posibles caídas que se simularon el 7 de agosto pasado en el Parque España. En aquella recreación de la mecánica del hecho con un maniquí, se buscó replicar las variantes (parado y sentado) de un salto voluntario (suicidio), un impulso de un tercero (homicidio) o una caída accidental o que se haya desvanecido (sin propulsión).
El resultado no se inclina por una hipótesis pero señala que algunas tienen menos probabilidades. En primer lugar, no se verificaron golpes del cuerpo contra los aires acondicionados o toldos de la pared lateral. A fines de febrero, se peritaron esos equipos con una técnica que detecta cualquier rastro de sangre o presencia de ADN (luminol). El resultado fue negativo.
Además, los investigadores comprobaron que un toldo que estaba roto no fue por el resultado de un eventual impacto del chico que jugaba al vóley en Central Córdoba. Encontraron imágenes anteriores del mismo lugar y ese artefacto ya estaba averiado.
Para la mamá, eso prueba que Giovani “no rozó ni golpeó” en esas estructuras que sobresalen de la fachada lateral del Parque España. La lesión en el tórax es anterior, quizás en medio de “una pelea o un forcejeo”, especuló. Eso se contrapone con una versión inicial y la autopsia que habían planteado esa teoría para explicar dos cosas: la lesión lateral y la distancia que tenía el cuerpo de la pared en el momento en que fue hallado.
“Ellos dijeron que esa lastimadura fue durante la caída, pero con ese estudio pudimos saber que ahí no tocó jamás Giovani. Como dijimos desde un principio, el cuerpo tenía muchos golpes que no son compatibles con una caída, que son previos”, agregó Palavecino, asesorada por su tío, Carlos Ruiz, especialista en física y ciberseguridad, y los abogados del Centro de Asistencia Judicial (CAJ).
Además, según pudo saber este medio, una de las cuatro formas del colapso (por posible desvanecimiento, es decir sin impulso) es la que menos se acerca a la mecánica del hecho. Si el cuerpo no “rebotó” contra un aire o un toldo, tuvo que haber un impulso. Los especialistas oficiales no pudieron determinar si esa fuerza fue propia del adolescente (suicidio) o externa (homicidio). Algo que tendrán que cotejar con la pericia de la querella, que tiene otros componentes.
Sin respuestas a 19 meses
Cansada de esperar respuestas que no llegan, la mamá de la víctima decidió viajar desde Santiago del Estero, donde vive, hacia Rosario para exigir información oficial este miércoles en Fiscalía. Dijo que el informe digital del simulacro se demoró diez meses “porque ya no pueden sostener más la palabra suicidio”.
“Hay muchas falencias en la investigación, omisiones, y no pueden defender más esa versión original. Esa es la razón de las demoras en esta investigación, o en la no investigación”, criticó.
“Hay cosas que deberíamos tenerlas. Otras que las tuvimos y se nos negó o que se perdieron en la misma Fiscalía”, dijo sobre, por ejemplo, imágenes de cámaras de videovigilancia cuyo contenido no fue encontrado. “Hay una pared que no nos permite avanzar en la investigación de qué le pasó a Giovani”, agregó.
“Si hubiéramos tenido el ADN debajo de las uñas de mi hijo, quizás no estaríamos en esta instancia pero no lo pudimos obtener porque directamente ellos no quisieron hacerlo”, siguió.
El problema de fondo, piensa, es que “todo lo que hicieron esos primeros días se basó en un suicidio y entonces seguimos con una investigación que no avanza, aunque estamos a un año y siete meses de lo ocurrido”.
“Estoy convencida –continuó– de que fue un acto de racismo muy grave (Desiré, el papá de Giovani, llegó a Rosario desde Camerún) lo que hicieron en este caso. Si hubiera sido una persona blanca, o con otro estatus de vida, la investigación hubiera avanzado un poco. Ellos nunca esperaron que su familia, o que yo salga a pedir justicia, y eso es lo que voy a hacer hasta el final. Digo acto de racismo porque desde un comienzo trataron mal el caso, por cómo manejaron el cuerpo, no preservaron la escena, ni pusieron en cadena de custodia muchas cosas".



