Un equipo liderado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa dio un paso clave: elaboró el mapa de materia oscura con mayor resolución hasta la fecha usando datos del telescopio espacial James Webb. La materia oscura es uno de los enigmas más persistentes de la física: invisible a los telescopios, constituye cerca de cinco veces más masa que toda la materia ordinaria que forma personas, planetas y estrellas.
El trabajo, publicado el 26 de enero en Nature Astronomy, analiza una porción del cielo conocida como campo Cosmos y refuerza la idea de que la materia oscura atrajo a la materia ordinaria para formar las primeras estructuras del universo.
“Es el andamiaje gravitacional en el que todo lo demás cae y se construye en galaxias. Y en este mapa podemos ver cómo se produce ese proceso”, explicó Richard Massey, coautor del estudio y físico de la Universidad de Durham, Reino Unido. Sin esa red invisible, la Vía Láctea no tendría suficiente masa para mantenerse unida en su forma actual.
�� James Webb Space Telescope (JWST) has captured the Sombrero Galaxy in extraordinary detail. pic.twitter.com/V9PPMIOZqG— Astronomy Vibes (@AstronomyVibes) March 25, 2026
Explotación del campo COSMOS
El campo COSMOS ya había sido estudiado por el Hubble hace unos 20 años, entregando imágenes que revolucionaron la cosmología. Ahora, con la visión infrarroja del Webb, los científicos detectaron casi 800 000 galaxias en una región del cielo equivalente a 2.5 veces el tamaño de la luna llena. Muchas de esas galaxias eran desconocidas hasta ahora.
“Podemos ver que las estructuras coinciden entre sí, pero ahora con mucho más detalle y mayor precisión. Es impresionante”, señaló Diana Scognamiglio, investigadora del JPL y autora principal del estudio.
Al observar luz de galaxias formadas hace miles de millones de años, el mapa permite inferir la presencia de filamentos de materia oscura. Esos filamentos forman una “red cósmica” donde las galaxias se alinean como cuentas en hilos invisibles. "Hay galaxias encadenadas dondequiera que vemos materia oscura, a diferentes distancias y en distintos momentos desde el Big Bang", detalló Massey.
Cómo se construyó el mapa
Para detectar materia oscura, el equipo usó lente gravitacional débil. Un objeto masivo, como un cúmulo galáctico, curva levemente la luz de galaxias más lejanas y distorsiona su forma. Analizando cambios sutiles en cientos de miles de galaxias, los investigadores calcularon cuánta masa invisible está produciendo ese efecto.
“Las galaxias se curvan formando formas características, como un espejo de feria. Calculamos cuánta materia oscura hay según cómo distorsionó esas formas de fondo”, dijo Massey. La analogía que usa el equipo: es como mirar árboles moviéndose y deducir que hay viento, aunque el viento no se vea.
Lograrlo demandó 255 horas de observación del Webb en la misma zona. Fue el mayor estudio del primer año de operaciones científicas del telescopio, iniciado en 2022.
Más que un simple mapa
El mapa es solo el punto de partida. Rachel Mandelbaum, física de la Universidad Carnegie Mellon no involucrada en el estudio, destaca que permitirá analizar la relación entre tipos de galaxias y la cantidad de materia oscura que contienen, estudiar su distribución y entender mejor los “vacíos” galácticos, regiones con menos galaxias de lo normal. “Nos ayudará a responder preguntas básicas sobre cómo se distribuye la materia y cómo evolucionaron las galaxias”, afirmaron Mandelbaum.


