Desde este lunes, acceder a la licencia para conducir una motocicleta en la provincia de Santa Fe será un poco más difícil. Los aspirantes a subirse a un ciclomotor tendrán que acreditar nociones básicas de conducción en las cuales hasta ahora los inspectores no se venían enfocando con tanta atención, al tiempo que la Agencia Provincial de Seguridad Vial conminó a los 106 centros emisores a ceñirse a las nuevas exigencias ya que también tienen parte de responsabilidad en la alta tasa de siniestros viales que se producen por errores humanos.
Lo que llevó al organismo que controla el tránsito en todo el territorio provincial a ajustar las tuercas y a ponerse más estrictos es la preocupación por las estadísticas: en 2025 fallecieron en total 152 motociclistas, el 41% del total de fallecidos en siniestros viales. Y aún más por el análisis detallado de ese número: por ejemplo, que el 62,3 por ciento se produjo en áreas urbanas y que en el 66% de los casos, las víctimas tenían entre 20 y 49 años. Es decir: muchos muertos jóvenes en áreas urbanas, como la ciudad de Rosario.
“En las clínicas públicas de conducción de motocicletas que hicimos en este último tiempo en toda la provincia de Santa Fe detectamos que muchos conductores que usaban la moto desde hace más de 10 años exhibían falencias muy graves a la hora de conducir: una total falta de destreza en cuestiones técnicas fundamentales”, dijo Sebastián Kelman, director de Capacitación y Comunicación y del Observatorio Vial de la APSV.
“Por eso, en primer lugar pensamos que es absolutamente necesario que las personas que intenten sacar por primera vez la licencia para motos sean evaluadas en 3 aspectos básicos y que les demos la licencia a quienes sepan aplicarlo. Y también que se practique y se trabaje previamente para que lleguen a rendir con las nociones básicas de la conducción”, añadió.
Cómo será la nueva prueba
La modalidad no cambiará: sí se modificarán las conocimientos exigidos, sobre todo en el plano de la práctica. “Los pasos serán los mismos: el curso, el examen psicofísico, el examen teórico y luego el práctico. En el práctico, desde el lunes habrá tres pruebas a superar: el frenado de emergencia, el zigzag y el ocho”, informó el funcionario en Punto Medio (Radio 2).
“El frenado de emergencia se deberá aplicar mientras vienen conduciendo en una línea y tendrán que frenar abruptamente: sucede mucho en el uso de la moto y cuando lo aplicamos mal, se termina en una acción peligrosa, porque se bloquean las ruedas y derrapamos; luego, el zigzag se evaluará en un espacio coneado, donde vamos a evaluar la postura; y finalmente el ocho, que es como un sinfín, en el que vamos a evaluar la mirada”, explicó.
La elección de estos aspectos no es azarosa: “El frenado, la postura, tomar el manillar con las dos manos, cómo aceleramos, cómo desaceleramos, cómo ponemos el pie en el pedalín: todo eso tienen una forma correcta de hacerlo. Y si lo hacemos incorrectamente, tenemos posibilidades más altas de tener un siniestro”, añadió.
Evaluaciones uniformes en toda la provincia
Según Kelman, algunos centros de emisión de licencia no venían trabajando a consciencia: “Hemos visto exámenes dispares: hay centros que trabajan bien, otros más o menos y otros que trabajan mal. En algunos lugares se da la licencia después de haber controlado fehacientemente las aptitudes y en otros no. Y evaluando el nivel de manejo en las clínicas de conducción segura que hicimos en distintos departamentos, nos vimos en la obligación de empezar a evaluar de una manera más estricta. Si bien son pruebas básicas, son las que van a hacer que el conductor pueda sortear de buena forma cada problema”.
En estos últimos meses, la APSV ha hecho un trabajo de capacitación y preparación con los inspectores, que son los que llevarán a cabo los exámenes: “Hace tres meses convocamos a los 106 centros emisores de licencia y empezamos a trabajar con ellos: tuvimos reuniones virtuales, luego presenciales, llevamos a cabo clínicas donde les mostramos cómo queríamos que evaluaran. Nos juntamos en el autódromo de Rosario a trabajar una jornada entera y ya hace unas semanas les llegó el material audiovisual sobre cómo evaluar y cómo enseñar”.
Para Kelman, el accionar de los centros de emisión es clave para empezar a bajar la alta siniestralidad: “Nosotros les presentamos las estadísticas y los hicimos responsables. Les dijimos que cuando vean las noticias y se queden perplejos con ciertos siniestros en los que haya motos involucradas, ellos también sientan que tienen responsabilidad. Porque tienen que estar seguros de que les dieron la licencia a quienes se la merecían”.
De todos modos, el funcionario también entiende que “tenemos que hacer un trabajo muy grande como sociedad, porque no podemos pretender que el Estado me eduque, me controle y me dé la licencia si no entendemos nosotros primero, como personas, que tenemos que cuidarnos, porque la vida está en juego si nos distraemos o no le damos valor a algunas cuestiones a bordo de una moto”.
Respeto por uno y por los demás
La tasa de siniestralidad a bordo de motocicletas debe escribirse en rojo. Y para Sebastián Kelman, hay que proponerse un cambio de paradigma cultural: “Yo creo que muchísimas personas no ven un riesgo en la conducción de una moto. Muchos creen que te subís y salís andando, que de alguna forma la vamos a hacer andar: no ven un riesgo en la movilidad, y eso hay que modificar y cambiar”.
“También hay que trabajar en la conceptualización de la conducción de moto. Hoy hay muchas motos remitidas en casi todas las ciudades y en algunos casos ni siquiera las van a buscar. Parece que no abunda el concepto de que la moto es nuestro vehículo: no la internalizamos como algo propio que tenemos que cuidar. Y también falta la parte de la concientización: se ve mucho en la calle que falta conciencia, gente conduciendo con el celular, queriendo pasar por la derecha, haciendo irregularidades. Todo eso también falta corregir para mejorar del todo en serio”, aportó.
De todos modos, sí puntualizó una buena: “En Rosario, el uso del casco ha crecido en el centro y en los barrios, y hace unos años era impensado. Tenemos alrededor de un 92% de uso de casco en el centro y un 87% en los barrios. Y creo que los controles de la Policía de Santa Fe es parte fundamental”.
Finalmente, Kelman aceptó que lo ideal sería que todos quienes conduzcan una moto pasen por este examen, pero no es sencillo exigirlo cada vez que alguien va a renovar: “En una ciudad como Rosario, se dan 100 a 120 licencias de motos por mes pero hay más de 2500 renovaciones. La verdad que hacer que todos hagan un examen cada vez que renuevan es complejo para materializarlo en tiempo y espacio, pero sí estamos analizando ponerlo como obligatorio con infractores”.
E informó que todos los viernes por la tarde, en el área de Tránsito de Moreno y 27 de Febrero, se dictan clínicas de conducción segura de motocicletas. “Yo creo que si los chicos que van a buscar la licencia salen con una conducción básica incorporada, vamos a tener mejores resultados. Hoy el 90% de los siniestros viales tienen que ver con errores humanos, con malas decisiones. Todo esto que estamos haciendo tiene como único objetico reducir esa siniestralidad vial”, concluyó.



