Rosario comenzó abril bajo condiciones meteorológicas severas: rige un doble alerta por calor y tormentas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene vigente la advertencia nivel naranja por altas temperaturas y sumó una de nivel amarillo por tormentas, tras las cuales refrescaría un poco el aire. 

La jornada estará marcada por un ambiente pesado y agobiante. Tras una mañana de 26 grados, se espera que el termómetro trepe hasta los 33 grados durante la tarde. La sensación térmica podría ser mayor. 

En paralelo, rige un alerta amarillo por tormentas para la tarde y noche. Según el SMN, la probabilidad de precipitaciones fuertes se eleva hasta un 70 por ciento hacia el cierre del día. Los fenómenos podrían estar acompañados por ráfagas intensas de viento del sector sudeste y ocasional caída de granizo, lo que iniciará un lento descenso térmico.

     

A media mañana las nubes negras fueron oscureciendo el cielo hacia el oeste de Rosario. Una señal que podría indicar la inminente llegada de tormentas a la ciudad. Sin embargo, al mediodía el director de Protección Civil del municipio, Gonzalo Ratner, explicó que “las tormentas que estaban cerca pasaron por el costado” de Rosario.

No obstante, aclaró que esto no significa que no se puedan registrar fenómenos severos durante las próximas horas tanto en la ciudad como la región. “Lo más peligroso podría darse a la noche o la madrugada”, advirtió el funcionario.

 Captura SMN.
. Captura SMN. 

Ante la alerta naranja por calor, se recomienda aumentar el consumo de agua, evitar la exposición al sol en horas pico y usar ropa clara. Por la alerta de tormentas, se sugiere no sacar la basura, retirar objetos que obstruyan el escurrimiento del agua y evitar refugiarse debajo de árboles o postes de electricidad.

El mal tiempo persistirá durante las próximas jornadas, trayendo finalmente el aire fresco a la ciudad. El jueves continuará el alerta amarillo por la inestabilidad con tormentas fuertes (probabilidad de hasta el 70 por ciento). La temperatura mínima será de 21 grados y la máxima bajará a los 29 grados.

Para el viernes, una breve tregua con cielo algo nublado y una máxima de 31 grados. Para el sábado vuelven las lluvias y el aire frío del sur. La máxima caerá a los 24 grados, consolidando un ambiente mucho más otoñal para el fin de semana.