Rosario despertó bajo un cielo gris y a media mañana se largó a llover. Por fin. Es que hacía días que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) insistía con la posibilidad de lluvias. En las primeras horas del día comenzaron a escucharse truenos acá y allá. Cerca de las 9.30, la lluvia se hizo realidad y un fuerte chaparrón mojó la ciudad. 

Tras un inicio de semana inestable, la humedad sigue muy arriba. Durante el inicio de la jornada, las chances de lluvia eran bajas pero con las horas el cielo se hizo más oscuro y comenzaron a escucharse truenos. Seguidamente, comenzó a llover. El SMN emitió un alerta amarilla por tormentas hasta el mediodía. 

Con una temperatura mínima registrada de 18 grados, se espera que el termómetro ascienda hasta una máxima de 23 grados. Se prevé una jornada inestable con la posibilidad de que se renueven las lluvias, incluso hasta la noche hay chances de chaparrones. 

La buena noticia para quienes esperan el cese definitivo de la inestabilidad es que el cambio de tiempo está muy cerca

Para el miércoles, se espera una mejora marcada con el cielo algo nublado; la mañana será notablemente más fresca con una mínima de 11 grados, mientras que la máxima alcanzará los 21 grados.

Ya instalados en el jueves se consolidará el buen tiempo con una jornada de pleno sol donde la temperatura mínima rondará los 14 grados y la tarde será templada, tocando los 23 grados.

Esta tendencia de estabilidad continuará el viernes con cielo despejado, una mínima de 13 grados y una máxima que se mantendrá en los 23 grados.

 .
. .