El Gobierno nacional dio un nuevo paso en el proceso para concesionar a empresas privadas más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales en distintos puntos del país, entre ellos corredores estratégicos para Rosario y Santa Fe.

En los últimos días se realizó la apertura del primer sobre de ofertas de la llamada “Etapa III” de la Red Federal de Concesiones, el esquema impulsado por el ministerio de Economía para transferir al sector privado la operación, mantenimiento y explotación de más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales. Según informó Vialidad Nacional, hubo 20 ofertas correspondientes a 57 empresas interesadas en quedarse con alguno de los ocho tramos licitados.

Entre las propuestas aparecen además dos uniones transitorias de empresas (UTE) con fuerte presencia en Rosario. Una de ellas está integrada por Rovial SA, Obring SA y José E. Pitón SA. La otra suma además a Edeca SA.

Las empresas buscarán quedarse con tres corredores estratégicos para la región: el Tramo Centro, el Centro-Norte y el Litoral.

     

Para Santa Fe y Rosario, los corredores más relevantes son dos: el Tramo Centro y el Tramo Chaco-Santa Fe. El primero incluye casi 682 kilómetros de las rutas nacionales 9, 19 y 34, conectando Córdoba con Rosario, Rafaela y la ciudad de Santa Fe. Allí entra directamente la autopista Rosario-Córdoba y sectores muy transitados de la ruta 34.

Parte de los tramos licitados.
Parte de los tramos licitados.

El segundo abarca casi 500 kilómetros de la ruta nacional 11 entre Resistencia y Santa Fe capital, atravesando localidades como Reconquista, Vera y Avellaneda. En paralelo, el tramo Centro-Norte conecta Santa Fe con Santiago del Estero a través de más de 500 kilómetros de corredores nacionales.

Qué obras harán

Aunque el Gobierno presenta el esquema como un plan de modernización vial, los documentos técnicos muestran que el grueso de las tareas estará enfocado inicialmente en recuperar corredores deteriorados y garantizar condiciones básicas de transitabilidad.

Entre las primeras intervenciones previstas aparecen:

  • Bacheo,
  • Repavimentación,
  • Señalización,
  • Iluminación,
  • Mantenimiento de banquinas,
  • Corte de pasto,
  • Limpieza,
  • Mejoras de seguridad vial.

En el Tramo Centro, además, se detallan intervenciones sobre sectores que involucran directamente a Rosario, como el tramo entre la conexión con avenida Circunvalación y Cañada de Gómez, además de sectores de la ruta 34 hacia el norte provincial.

También aparecen metas mínimas de rehabilitación de pavimento distribuidas durante varios años de concesión.

En paralelo, uno de los pocos proyectos de obra nueva de magnitud que figura en los anexos técnicos es la construcción de 16 kilómetros de autopista sobre la ruta 34 en el tramo Centro-Norte.

El nuevo esquema además cambia la lógica tradicional de la obra pública vial. Las futuras concesionarias deberán financiar las inversiones iniciales y recuperar el capital mediante el cobro de peajes y la explotación comercial de los corredores durante contratos de hasta 20 años.

La Ruta Nacional Nº34 será concesionada en su totalidad.
La Ruta Nacional Nº34 será concesionada en su totalidad.

Nuevos peajes en la ruta 11

Uno de los datos más sensibles que aparecen en los pliegos es la instalación de nuevas estaciones de peaje sobre la ruta nacional 11.

Los documentos fijan cinco puntos obligatorios:

  • Llambi Campbell,
  • Gobernador Crespo,
  • Vera,
  • Guadalupe Norte,
  • Florencia.
La Ruta Nacional Nº 11 sumará peajes.
La Ruta Nacional Nº 11 sumará peajes.

Además, el esquema permite que las futuras concesionarias propongan nuevos peajes adicionales, siempre respetando determinadas distancias mínimas entre estaciones.

Según los pliegos, las empresas no podrán comenzar a cobrar peaje inmediatamente después de asumir la concesión: primero deberán completar obras iniciales de “puesta en valor” de los corredores.

Un modelo que va más allá de la ruta

Los documentos también muestran que el negocio de las concesiones no estará limitado únicamente al cobro de peajes.

El reglamento de explotación habilita a las empresas privadas a desarrollar actividades comerciales dentro de las zonas de camino, incluyendo:

  • Estaciones de servicio,
  • Restaurantes,
  • Paradores,
  • Hoteles,
  • Áreas logísticas,
  • Cajeros automáticos,
  • Fibra óptica,
  • Antenas de telecomunicaciones,
  • Depósitos,
  • Centros comerciales.

Incluso podrán obtener ingresos por el paso de redes de servicios e infraestructura a través de las trazas concesionadas.

En la práctica, el esquema plantea una explotación integral de los corredores viales, combinando peajes, servicios y negocios complementarios.

Lo que todavía no se sabe

Pese al avance de la licitación, todavía quedan varios puntos clave sin definirse públicamente:

  • Cuánto costarán los peajes,
  • Cómo se actualizarán las tarifas,
  • Cuánto dinero invertirán.

Por ahora, lo que sí queda claro es que el Gobierno busca avanzar hacia un sistema financiado completamente por privados y sin subsidios estatales, mientras Vialidad Nacional conservará funciones de control y supervisión sobre los contratos y las obras.