El pánico se apoderó del cierre de la Feria Taurina de Murcia cuando Malacara, un toro de 508 kilos de la ganadería Los Espartales, saltó por encima de la barrera de seguridad e irrumpió a escasos centímetros de los espectadores. El astado, asignado al rejoneador portugués Duarte Fernandes, embistió hacia el callejón y sobrevoló la valla en un impacto sobrecogedor que a punto estuvo de terminar en tragedia, siendo detenido únicamente por el muro de hormigón que protege la primera fila del público.
El animal estaba siendo incitado en el ruedo cuando embistió contra uno de los artistas, que se acurrucó contra la valla de madera para protegerse. En ese momento, Malacara giró bruscamente a la izquierda y saltó por encima de la barrera de seguridad hacia el callejón, según publicó elmedio británico The Mirror.
Las imágenes muestran al toro volando literalmente hacia los espectadores aterrorizados de la primera fila, entre ellos uno que estaba grabando la escena con su teléfono. Solo el muro de hormigón que se encontraba frente a ellos evitó una tragedia. "Lo vi con mis propios ojos, al toro saltando la valla hacia la multitud", contó Juan Pérez, un visitante que estaba sentado unas filas más atrás. "El animal estaba fuera de control. Fue una suerte enorme que nadie resultara herido. Había mujeres en esos asientos y estuvieron a punto de ser corneadas".
En el video se ve a Malacara corriendo por el borde de la plaza mientras el público intenta apartarse. Poco después fue conducido de vuelta al ruedo para continuar el combate. Según el parte oficial, Malacara era el sexto y último toro de la tarde en la corrida de toros a caballo. No era la primera vez que saltaba esa tarde: los funcionarios de la plaza confirmaron que ya había saltado dos veces al callejón de salida durante el mismo evento.
�� UN TORO SALTA LA BARRERA EN LA FERIA DE MURCIA
Momentos de máxima tensión en la última cita de la Feria Taurina de Murcia 2026, cuando uno de los toros salta la barrera de la plaza. pic.twitter.com/5PUgybHjOt— EMERGENCIAS MURCIA (@realidadmurcia) September 20, 2026
Como dicta la tradición, el animal fue finalmente sacrificado. "El torero Duarte Fernandes utilizó un rejón de muerte, antes de que se empleara un verduguillo, una espada corta, para asestar el golpe final. Esto fue necesario para acabar con el toro", explicó un funcionario de la plaza. El público pidió que se le otorgara una oreja al rejoneador, pero el juez presidente lo rechazó y Fernandes recibió una ovación en su lugar.
No es un caso aislado
El susto de Murcia llega dos meses después de otro incidente similar. En julio, un toro hirió gravemente a cuatro espectadores tras saltar contra la multitud durante una Corraleja en Colombia, la fiesta tradicional en la que el animal es liberado y el público puede provocarlo.
En esa ocasión las imágenes mostraron al toro persiguiendo a la gente en la arena antes de superar una alta valla roja y caer en medio de las gradas. Los vítores se transformaron en pánico, con personas saltando al ruedo para escapar. Una mujer fue golpeada y pisoteada mientras intentaba huir y un hombre tuvo que agarrar al animal por la cola para permitir que los demás escaparan. Mientras tanto, un torero cruzaba tranquilamente la plaza blandiendo su capa roja para intentar distraerlo.



