Un cohete, perteneciente a la compañía Blue Origin de Jeff Bezos, explotó durante la noche de jueves mientras era sometido a una prueba estática en la plataforma de la Estación de la Fuerza Espacial en Cabo Cañaveral en Florida, Estados Unidos.
Tras la explosión, se generó una onda expansiva que conmovió a las poblaciones cercanas. Rápidamente, una llamarada iluminó el cielo nocturno durante varios segundos. A través de un comunicado, la empresa ratificó que hubo un desperfecto que se produjo de forma específica en el modelo New Glenn durante el ensayo de encendido de propulsores.
Las autoridades de la firma constataron que la totalidad del personal operativo desplegado en el Complejo de Lanzamiento 36 fue localizado y se encuentra fuera de peligro, descartándose la existencia de operarios heridos.
Here's our video of the explosion at Launch Complex 36. It happened about 9 pm ET (0100 UTC) as Blue Origin was beginning a static fire test of its New Glenn rocket.
Watch live views: https://t.co/tm2wZQmAVD pic.twitter.com/PmbgQC6Qmq— Spaceflight Now (@SpaceflightNow) May 29, 2026
Por su parte, las dependencias locales de servicios de emergencia informaron a la población civil que el evento no derivó en fugas de gases tóxicos ni representa una amenaza ambiental para los residentes de la región.
"Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido de hoy", comunicó la entidad fundada por el empresario multimillonario Jeff Bezos, añadiendo que se relevarán informes complementarios a medida que progresen los peritajes técnicos.
El propio magnate Bezos se refirió al hecho mediante un escrito público: “Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena”.
El cohete se acondicionaba para cumplimentar su cuarta travesía espacial, agendada de forma preliminar para el próximo 4 de junio, con el propósito de poner en órbita una flota de 48 dispositivos de comunicación pertenecientes a la red de internet satelital Leo, de la corporación Amazon, que busca competir de forma directa con el servicio Starlink.



