Esta vuelta a casa fue distinta a todas. La más triste, seguro. Lionel Messi llegó a Rosario y no está Jorge, su papá falleció en la mañana del sábado y el mundo se vio conmocionado porque adivinó la tristeza de su hijo, la del mejor jugador de fútbol del mundo.
Leo emprendió vuelo desde Miami, Estados Unidos, por la mañana, para despedir a su papá y refugiarse en la familia, la que lo apuntaló toda su vida. Esa familia que en las primeras horas del sábado 8 de agosto, luego de una larga enfermedad, perdió a uno de sus bastiones más importantes.
El capitán y máximo goleador argentino llegó en su avión privado al aeropuerto de Rosario, tal como estaba previsto y sin complicaciones. Luego se sumaría a la ceremonia muy íntima para darle el último adiós a su padre.
El arribo del crack rosarino estaba previsto a las 20, aproximadamente. Y lo hizo con pocos minutos de diferencia. Luego, se reencontraría con el resto de su familia, en una despedida privada, emotiva y breve. Al día siguiente retornará a Estados Unidos.
Messi tenía un compromiso deportivo con Inter Miami esta noche, donde debía enfrentarse ante Monterrey de México, dirigido por Matías Almeyda, por la Leagues Cup.



