El juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona se reanudó esta semana en los tribunales de San Isidro. En ese marco, Verónica Ojeda tomó la palabra para defender a su hijo, Dieguito Fernando, y pidió que corten con las burlas que empezaron a circular luego de que el chico reclamara justicia por su papá.
El episodio ocurrió tras la destitución de la jueza Makintach, magistrada que estaba a cargo del juicio en primera instancia. "Dieguito me había pedido estar. Hablé con los profesionales que están con él en el día a día y me dijeron que estaba bien, que él necesitaba expresar la angustia que tenía y decidí llevarlo", arrancó con su relato la ex pareja del Diez.
Y siguió: "Había mucha prensa, él quería pedir justicia por el papá solamente. Miró al cielo y dijo «justicia por el padre», y esa situación generó muchas burlas, un bullying terrible".
En charla con el programa LAM, Ojeda disparó: “Ya no lo tolero más. Si sos un adulto, hacele una broma a un adulto, no a un menor de edad. Hace rato que estamos pasando por esto, quiero que la corten”.
Incluso, contó cómo lo padeció Dieguito: “Me decía: «¿Por qué la gente se viste como yo y se pone mis rulos, si yo pedí justicia por papá?»”.
La reanudación del juicio por la muerte de Diego
Este martes comenzó el nuevo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona. Tras el escándalo del primer juicio, que debió declararse nulo por el accionar de la jueza Julieta Makintach, ahora vuelven a encontrarse los protagonistas de este debate en el que deberá definirse la responsabilidad de siete imputados en el fallecimiento del Diez.
Los acusados son siete trabajadores de la salud, apuntados por descuidar a Maradona en sus últimos días y llevarlo a su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020. El delito que se les adjudica es homicidio simple con dolo eventual, cuya pena va de los 8 a los 25 años de cárcel.
Por un lado se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz. Los tres fueron señalados por la acusación como el equipo médico personal de Diego, son los que tenían un trato cotidiano con él y un vínculo más cercano.
Por el otro, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini.
Se espera que todos ellos tengan un veredicto para la primera semana de junio, cuando haya finalizado la etapa probatoria y los alegatos finales.



